La Junta de Castilla y León no hace autocrítica tras conocerse, el pasado jueves, que más de 20.000 zamoranos se encuentran en lista de espera para ser vistos por el médico especialista y descarga en el Ministerio de Sanidad la responsabilidad de la falta de médicos y, por tanto, de la situación de colapso que en Zamora se vive en ciertos servicios, como Traumatología o Urología, áreas en los que los pacientes esperan varios meses, habitualmente bastante más de un año, para ser vistos por el médico. El delegado de la Junta en Zamora, Fernando Prada, preguntado este lunes por esta cuestión, ha pedido al Ministerio de Sanidad que «asuma sus competencias» y ha apuntado que, después de diez meses de huelga en los servicios médicos, los paros están teniendo ya consecuencias en las listas de espera. Lo que sucede es que en Zamora el hecho de que haya miles de personas a la espera de cita no es una situación que antes no sucediera.
Con todo, Prada ha incidido en que durante los últimos meses se han suspendido más de 5.000 operaciones en Castilla y León «y más de 200.000 consultas, muchas de ellas en la provincia de Zamora». Hay que «instar», ha asegurado el delegado, «a las altas instancias a que asuman su competencia», ha dicho en referencia al ministerio. Preguntado por la Unidad de Ictus, prometida para hace varios meses y que llegó a anunciarse como ya en funcionamiento por parte de Alfonso Fernández Mañueco en campaña electoral, Prada ha asegurado no tener noticias sobre su puesta en marcha, que sigue sin fecha.
Por lo que refiere a los números, los datos de la lista de espera para la Atención Especializada suponen, un trimestre más, un motivo de sonrojo para Sacyl en Zamora. Lejos de disminuir, las listas de espera aumentan en la provincia en los tres primeros meses del año, con datos de nuevo insostenibles en varias especialidades. Hay 6.146 personas en lista de espera «oficial», ya citadas pero a la espera de primera consulta, personas que esperan una media de 115 días desde que reciben la carta hasta que son vistos por el médico. Pero lo relevante no está ahí, está en las más de 15.600 personas a las que el médico de cabecera ha mandado al especialista y que aún ni siquiera han recibido la notificación. Tanto una cifra como otra, la de ya citados y la de personas en espera de cita, son mayores que las registradas al cierre del trimestre pasado.
