«Empecé desde pequeño a echar una mano a mis padres y al final me enganché. Este es un sector que, si te atrapa, no te deja salir fácil». Quien habla es Hugo Vega, zamorano de 22 años que se ha criado, literalmente, entre flores. Sus padres, José y Ana, son los dueños de Clavelitos, la floristería ubicada en Pablo Morillo, un local en el que esta semana, si algo hacía falta, eran manos. El Día de la Madre, junto con el Día de Todos los Santos, son las dos jornadas más señaladas en el calendario de estos negocios. Más este, seguramente, pues en noviembre la gente va llevando sus centros poco a poco durante toda la semana. En el primer domingo de mayo, no. Todo el mundo quiere sus flores en casa a primera hora de la mañana. Y claro, no se da abasto.
Pero volvamos a Hugo, que hace un alto en el camino para atender a este periódico y contar su historia, que es la de un joven que ya destaca a nivel nacional en el ámbito de las flores y que ha sabido aplicar sus conocimientos a lo que más le gusta. «Siempre he estado muy ligado al tema del arte, he estudiado Diseño Gráfico y Marketing en la Escuela de Arte y siempre me he querido encaminar» al mundo de la decoración floral, explica Vega, que comenzó a formarse en la materia a los 16 años en escuelas «de toda España». No hay una formación reglada para los floristas, así que hay que buscarla en cursos, conferencias y talleres llevados a cabo por expertos en la materia en los que se pueden ir adquiriendo ciertos conocimientos, desde la base hasta cuestiones de más profundidad.

Fruto de esta formación a Vega le han dado ya más de un premio. Hace unas semanas ganó la Copa Junior de España de Artesanos Floristas, un certamen organizado este año después de un parón, destinado a jóvenes menores de 24 años y promovido por la Asociación Española de Floristas. El premio le otorga al zamorano la opción de participar y de representar a España en el Campeonato Europeo de Arte Floral, una cuestión a la que se enfrenta decidido, asegura.
También, gracias a la Copa Junior, a Hugo se le ofreció el proyecto de presentar un diseño para los Jardines de Murcia en un nuevo certamen organizado a nivel nacional. Se presentaron cincuenta propuestas de las que se eligieron catorce, que pasaron después a votación popular. La del zamorano fue segunda a 1,3 puntos del primer puesto.
La competición fue exigente, como todas cuando se trata de alzarse con el premio al mejor en cualquier materia a nivel nacional. Fueron, recuerda ahora el zamorano, meses de preparación intensa, con pruebas diarias y la necesidad de trabajar la concentración para que no jugara malas pasadas en los momentos fundamentales. «Transmití lo que sentía», apunta, lo que ha aprendido a lo largo de muchos años tanto en el negocio familiar como en las formaciones que ha realizado en distintos puntos de España.

La formación es cada vez más específica y la especialización, asegura el joven, va de la mano. Hugo Vega está especializándose en decoración para grandes eventos. Trabaja actualmente como freelance y acude a los lugares en los que es necesario personal para decorar grandes eventos, aunque también se encarga del diseño y de decidir la distribución y las temáticas. Cuestiones en las que también encuentra maestros en sus padres. «Aquí nunca dejas de aprender, nunca llegas a saberlo todo, siempre te queda algo. Eso es lo que más me gusta de esta profesión», concluye.
