Es día laborable, son las cuatro de la tarde y a las puertas del Museo de León ya se acumula un interesante número de personas. Llegarán más a las cinco, y más aún a las seis. Llegan todas, como antes que ellas han llegado varios miles más, a presenciar la exposición «Reina Ella. Urraca I de León (1109-1126)», que acoge el Museo de León desde el pasado 8 de marzo y que estas semanas apura su plazo de apertura cosechando el interés de los que han aguantado los últimos meses sin verlo. La muestra, la primera que León dedica a Urraca I, hace un recorrido por la historia de la primera mujer que accedió por autoridad y propiedad al trono de un reino europeo medieval, sin acompañamiento ni mediación masculina. Heredó la corona de su padre, Alfonso VI, y dejó una impronta que dura hasta nuestros días y que puede visitarse a poco más de una hora en coche de Zamora. La exposición está abierta hasta el próximo 7 de junio.

José Alberto Morais es uno de los dos comisarios de la muestra, uno de los responsables de la exposición con más influencia en las últimas fechas en la ciudad de León. «Es una oportunidad única», asegura, «de reencontrarse con todo el patrimonio vinculado a Urraca I de león. El patrimonio románico, el arte medieval en oro, plata y marfil, piezas que están desperdigadas» por los museos de medio mundo tras salir de León, la gran mayoría, en el siglo XIX. Piezas que los responsables de la exposición se han encargado, primero, de localizar y, segundo, de traer a la ciudad para dar a la primera mujer soberana de la historia de Europa el reconocimiento que merece y que aún hoy no le había sido dado.
La exposición, que en sus primeros momentos va más allá y cuenta con representaciones de las principales reinas de la historia de la Península Ibérica, de Urraca I de León a Isabel II pasando por Isabel la Católica, el público se encuentra vestigios de antiguos monasterios auspiciados por dóminas del infantazgo y con piezas vinculadas a la familia, como Sancha, la abuela de la reina. Mención también para Urraca de Zamora, tía de la soberana y de la que, explica Moráis, Urraca I captó buena parte de las ideas y pensamientos que después formarían su personalidad. La reivindicación del poder, la negativa a situarse bajo la sombra de un hombre. El tan mencionado ahora empoderamiento tiene, aquí, más de novecientos años de historia.
«Que algunas de estas piezas sigan vivas es un verdadero milagro»
José Alberto Moráis, comisario de la exposición
La exposición cuenta con auténticos tesoros que demuestran que las tradiciones de la zona vienen de antiguo. El trabajo del marfil en el entorno de la ciudad de León es una de las artes más documentadas de la época y, durante estos días, en el Museo de León se exponen piezas salidas de la provincia en el mencionado siglo XIX que forman parte «destacada», apunta Moráis, de las colecciones permanentes de algunos de los más importantes museos de Europa y América. Una pieza llegada desde el Museo Victoria & Albert de Londres, tallada sobre marfil, es posiblemente la más destacada de la exposición. También han llegado verdaderos tesoros del Louvre de París o del Metropolitan de Nueva York. También del Art Institute de Chicago, en este caso un marfil procedente de la Iglesia del Santo Sepulcro de León. «Son piezas que salieron de León», que se llevaron con ella parte de la historia de la ciudad y que ahora han regresado. «Es un verdadero milagro que sigan vivas porque son piezas muy delicadas», asegura José Alberto Moráis, que destaca el trabajo que el Ayuntamiento de León ha puesto en la elaboración de esta exposición.

Pero las piezas, aparte de un indudable valor artístico, son a su vez testimonio de la riqueza artística que produjo esta zona durante el reinado de Urraca I. «En la muestra podemos ver pequeños tesoros, pero León también produjo escultura monumental, realizada en mármol, y otra serie de piezas de indudable valor» que demuestran, en contra de lo que se ha creído históricamente, que Urraca I no fue, ni mucho menos, una mala reina. Sí fue, en cambio, una reina maltratada por los crónicas de la época, clérigos casi siempre y misóginos siempre, que unidos a los amplios estamentos de la sociedad que se revolvieron contra el reinado de la soberana, se encargaron después de muerta Urraca I de echar por tierra su legado.
«Las crónicas de la época la tildaban de mala administradora y ser en la práctica una prostituta», cuestiones que se han desmontado a lo largo de las últimas décadas y que ahora se demuestran falsas. «Los historiadores ya habían investigado sobre la reina Urraca, pero no se había realizado hasta ahora una exposición como esta, que intenta conectar con el público. Desde las universidades pueden hacerse congresos, artículos y libros, pero tienen un alcance muchas veces limitado. Pero en cambio una exposición como esta es muy importante, porque pone en valor el papel de esta soberana y reivindica el patrimonio histórico. El del León, sí, pero también el de Zamora, Burgos o Galicia, que se dan cita aquí y reflejan como el norte de la Península Ibérica goza de una riquísima producción artística y ha tenido a los mejores artesanos trabajando en diferentes ciudades», asegura José Alberto Moráis.
León devuelve la soberanía de Urraca I a su memoria
Rechazada en su época y, sobre todo, en las décadas y siglos posteriores, León ofrece hoy una visión, al fin, rigurosa y, sobre todo, despojada de prejuicios sobre una mujer histórica y enraizada también, con lazos familiares, con el pasado de Zamora. En el noroeste de la Península se produjeron durante estos primeros años del siglo XII obras de extremada sofisticación, tesoros que por primera vez se reúnen después de siglos fuera de España. «León devuelve la soberanía de Urraca I a su memoria», dicen los responsables de la muestra, distribuida en cinco partes diferentes que cierra con un interesante viaje en el tiempo en el que, a través de la inteligencia artificial, se recrea cómo se considera que fue, en San Isidoro, el entierro de la reina. La muestra está abierta de martes a sábado de 10.00 a 14.00 y de 16.00 a 19.00 horas, y los domingos en horario de mañana. La entrada es gratuita. Aún queda tiempo para poder tener ante los ojos la herencia de una mujer que, por derecho propio, entró en la historia.

Este reportaje es un contenido patrocinado por el Ayuntamiento de León

