Sin querer «entrar en cuestiones políticas» y obligando a leer mucho entre líneas, cosa habitual en estas esferas, el obispo de Zamora, Fernando Valera, ha mostrado hoy su disconformidad con conceptos como el de «prioridad nacional» introducidos por Vox en el pacto de Gobierno de Extremadura y que ya sobrevuelan las conversaciones para formar Gobierno en Castilla y León. «La Iglesia» y Cáritas, ha apuntado el obispo, «seguirán trabajando de la misma manera que como se venía haciendo hasta ahora». Valera ha insistido, sobre la prioridad nacional, en que para la iglesia «la prioridad es la persona, es el ser humano, el pobre y la persona vulnerable». Ahí, ha apuntado el obispo, «hemos estado trabajando y ahí estaremos siempre».
El obispo ha confiado además en el mantenimiento de la labor de Cáritas aunque las ayudas públicas, como se deja entrever del pacto de Gobierno alcanzado en Extremadura, puedan correr peligro. La cuestión es que Vox ha introducido en el documento una cláusula que habla de suprimir «subvenciones, ayudas, convenios y conciertos con ONG u otras entidades» que faciliten de alguna manera lo que consideran «inmigración ilegal». Un extremo que según el PP no afecta a Cáritas, aunque desde la ultraderecha han deslizado que sí.
«Para Cáritas las subvenciones son importantes, pero cuando no ha habido subvenciones la Iglesia también ha trabajado, y seguirá haciéndolo, no hay ningún problema», ha concluido el máximo representante del clero en la provincia de Zamora.
