Unión del Pueblo Leonés (UPL) ha responsabilizado directamente al ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, por el desprendimiento del pasado 19 de abril en el viaducto de la A-66 (p.k. 277) sobre la N-122 (p.k. 454), en el entorno de Villagodio, donde varios bloques de hormigón de aproximadamente 6.000 kilos se desplomaron sobre la calzada.
Desde UPL han considerado que «solo un auténtico milagro» evitó una tragedia de consecuencias imprevisibles, ya que, de haber coincidido el derrumbe con el paso de un vehículo o un autobús, «hoy estaríamos hablando de víctimas mortales».
La formación regionalista ha subrayado que, en un primer momento, «se trató de atribuir el incidente al impacto de un vehículo pesado», una explicación que los leonesistas han tildado de «precipitada, irresponsable y, a la vista de los hechos, completamente falsa».
«Bajo la responsabilidad del ministro se ha difundido una versión que no se sostiene, intentando desviar la atención de la causa real: la falta de mantenimiento», han apuntado desde UPL. Para esta formación, tanto las evidencias visuales como los análisis técnicos posteriores descartan cualquier colisión, lo que confirma que «el origen del colapso fue estructural».
UPL sostiene que el desprendimiento responde a «un proceso de degradación prolongado: corrosión de los anclajes metálicos, fatiga de materiales y efectos de la sal utilizada en invierno». «Esto no es un accidente. Es el resultado directo de años de dejadez en el mantenimiento de una infraestructura clave», han denunciado. A su juicio, lo ocurrido en Villagodio «no es una excepción, sino una advertencia».
Ante esto, la formación ha criticado con dureza la respuesta del Ministerio, que ha optado por apuntalar la estructura con puntales metálicos de obra. «Apuntalar un puente no es gestionar, es improvisar. Si la solución es sostener una autovía con medios provisionales, el problema es mucho más grave de lo que se quiere reconocer», han recalcado.
Por todo ello, UPL exige al Ministerio de Transportes:
Una auditoría urgente e independiente de todos los viaductos de la A-66 en la provincia de Zamora.
– La publicación inmediata de los informes técnicos.
– La reparación integral y definitiva de la infraestructura afectada.
– La asunción de responsabilidades políticas, empezando por el propio ministro si se confirma la falta de mantenimiento.
Asimismo, la formación plantea una serie de cuestiones que, a su juicio, requieren respuesta inmediata:
– ¿Por qué se difundió una versión falsa sobre un supuesto impacto?
– ¿Cómo es posible que bloques de seis toneladas alcanzaran ese nivel de deterioro sin ser detectado?
– ¿Cuál es el estado del resto de viaductos de la A-66?
– ¿Se considera aceptable garantizar la seguridad con medidas provisionales?
– ¿Qué inversión real se ha destinado al mantenimiento en los últimos años?
