Lo dice cualquiera al que le preguntes en un pueblo: «Sin el bar, esto se muere». No hace falta siquiera perder el servicio para que la gente se dé cuenta de la importancia que tiene. El espacio hostelero se convierte, en los lugares pequeños, en un centro clave para el encuentro. De ahí que, incluso cuando el local no resiste como negocio, los ayuntamientos o las asociaciones se movilicen para ofrecer una alternativa, aunque sea en forma de club social.
La importancia del bar se palpa en el territorio y aparece reflejada en la encuesta realizada recientemente por Next Educación sobre los avances en la España rural. El estudio, presentado hace días en el Senado, pregunta a centenares de personas de varias provincias, entre ellas Zamora, cuáles son las empresas, entidades o administraciones que están más firmes en el territorio. Y los negocios hosteleros vuelven a estar a la cabeza.
A partir de ahí, aparecen la Guardia Civil y las farmacias rurales; y, en menor medida, Correos y las gasolineras. Lo del cajero llega más atrás. Se entiende que, en parte, porque la gente lo ha dado por perdido. En general, los encuestados hablan de pequeños avances en la dotación de servicios en los últimos años y, particularmente, en la presencia mediática del problema y en la mayor conciencia de la población. Aún así faltan soluciones.
Por ejemplo, los vecinos que han participado en el estudio lamentan «la descoordinación entre administraciones y la lentitud burocrática por delante incluso de la falta de financiación y de vivienda». Además, se señala con preocupación el deterioro del comercio local y de los servicios financieros y médicos. No se crean más empresas, según los encuestados, «por el exceso de burocracia y la falta de apoyo».
En paralelo, la conectividad pierde peso relativo como obstáculo. «Se han dado pasos porque internet, por satélite o fibra, ha seguido avanzando». Igualmente, hay una valoración positiva de los fondos europeos, pero se señala de nuevo la dificultad para solicitarlos desde los ayuntamientos por falta de recursos humanos y técnicos, además de insuficiente presupuesto para la redacción de proyectos.
Por otro lado, casi el 90% de los encuestados considera imprescindible un Pacto de Estado para la España rural como respuesta estatal coordinada ante los problemas y no solo medidas parciales o dispersas.
