El Ayuntamiento de Zamora prepara ya el nuevo contrato del ciclo del agua, que como ya anunció en su día el alcalde, Francisco Guarido, unirá abastecimiento y saneamiento en un solo servicio. El municipio ya tiene lista la memoria de proyectos y la económica, y llevará el asunto al próximo Pleno, aunque el máximo mandatario local ha aclarado que podría haber aprobado el inicio de los trámites por decreto.
Lo que ocurre es que el contrato entrará en vigor para los próximos veinte años. Es decir, durante cinco mandatos. Por eso, Guarido entiende que los grupos de la oposición han de tener voz en el debate. «Las cosas van bien en el proceso, pero será largo. Lo razonable es que ya empiece a partir de 2027», ha aclarado el alcalde, que ha hablado de unas inversiones de veinte millones de euros una vez se produzca la adjudicación, quince de ellos en los cuatro primeros años.
De este modo, antes de 2031 y a través del contrato, se podrán acometer obras como la sustitución de bombas de captación, la mejora de la ETAP, la renovación del depósito de aguas, la mejora en la red, en el saneamiento o en los aliviaderos o la actualización de los más de 42.000 contadores del municipio para adaptarlos a la modernidad.
Además, Guarido ha anunciado que el canon mínimo fijado para la empresa en el contrato asciende a 675.000 euros, aunque ha expresado su confianza en que esa cantidad se incremente en las ofertas que presenten las empresas concurrentes.
La subida
A partir de ahí, el alcalde ha señalado que el cambio en el contrato llevará aparejada la primera subida de la tasa del agua desde 2013. «Si hubiésemos subido con el IPC, el agua sería ahora un 30% más cara», ha asegurado Guarido, que ha indicado que, una vez entre en vigor el servicio del ciclo del agua al completo, el alza de los precios será del 10%.
Eso elevará el precio estándar del metro cúbico desde los 0,67 hasta los 0,75 euros, mientras que la cuota que se abona cada dos meses pasará de 2,68 a 2,98 euros. En principio, según las cuentas municipales, la subida rondará los nueve euros anuales de media por contador.
A partir de ahí, y en aras de cumplir la norma, el precio del agua tendrá que subir el equivalente al 80% del IPC del año anterior. Es decir, si en uno de los años del contrato el coste de la vida sube un 1%, el alza de los precios en la factura tendrá que ser del 0,80%.
