El Colegio Oficial de Farmacéuticos de Zamora (COF Zamora) ha realizado esta semana un simulacro de difusión de alertas de personas desaparecidas en oficinas de farmacia de la provincia, una iniciativa que ha permitido poner a prueba el funcionamiento del protocolo de cooperación con el Centro Nacional de Desaparecidos (CNDES). El ejercicio se ha planteado como complemento a las sesiones formativas impartidas el pasado mes de febrero a los farmacéuticos zamoranos, con el objetivo de que puedan
aplicar con seguridad y rapidez el procedimiento diseñado para colaborar en la localización de personas desaparecidas.
Para el simulacro se diseñaron tres perfiles ficticios de personas desaparecidas y se elaboraron alertas similares a las utilizadas por el CNDES. Las desapariciones se situaron en tres puntos diferentes de la provincia: Junquera de Tera, una ruta de senderismo próxima a Guarrate y la ciudad de Zamora. En cada caso se estableció un rango de búsqueda distinto, lo que permitió comprobar el sistema de selección de farmacias que deben difundir la alerta.
La presidenta del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Zamora, María Teresa Ares, explica que el ejercicio reproduce el funcionamiento real del protocolo. «Cuando el Centro Nacional de Desaparecidos considera que una desaparición denunciada requiere la participación ciudadana, remite la alerta al Colegio. A partir de ahí, utilizando una aplicación de geolocalización desarrollada por el COF Zamora, identificamos las farmacias situadas dentro del radio de búsqueda y les enviamos la alerta junto con instrucciones sobre su difusión y el plazo de exhibición».
Este sistema permite activar de forma rápida la red farmacéutica en la zona donde se ha producido la desaparición. Las farmacias seleccionadas exhiben el cartel informativo y, si reciben información relevante por parte de la ciudadanía, la comunican directamente a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Uno de los aspectos clave del procedimiento es la gestión digital de las alertas. «Tanto en las alertas ficticias como en las reales que publica el CNDES, se incluye en la esquina superior derecha un código QR que enlaza con la versión digital de la alerta», explica Ares. «Esto permite que, si la alerta se desactiva porque la persona ha sido localizada, el contenido digital se actualice automáticamente para reflejar la situación real y preservar la privacidad de la persona afectada».
Este detalle resulta especialmente importante porque, aunque las farmacias retiren el cartel cuando finaliza el plazo establecido, otros soportes o espacios públicos pueden tardar más en hacerlo. El sistema digital evita así que circulen informaciones desactualizadas.
Para la presidenta del COF Zamora, esta iniciativa refleja el papel social que desempeñan las farmacias más allá de la dispensación de medicamentos. «Aunque nuestra razón de ser es el medicamento, la farmacia tiene también una vocación social muy clara: estar donde la sociedad nos necesita. Desde el despliegue de este protocolo, que es pionero en España, estamos recogiendo testimonios de farmacéuticos de la provincia que, por su propio saber hacer, ya habían realizado actuaciones similares incluso antes de que existiera este procedimiento. En algunos casos, su intervención fue clave para localizar a personas desaparecidas y salvar vidas».
El Colegio Oficial de Farmacéuticos de Zamora participará la próxima semana en la V edición de las jornadas sobre personas desaparecidas involuntariamente en el ámbito rural, organizadas por la Comandancia de la Guardia Civil de Zamora. Este encuentro reunirá a profesionales e instituciones implicadas en la prevención, detección y actuación ante este tipo de situaciones, constituyendo un espacio de intercambio y reflexión sobre esta problemática.
