Un estudio con entrevistas realizadas a ganaderos en varios territorios de España, entre ellos Zamora, ha constatado que «la sociedad valora más el pastoreo de lo que piensan los pastores». El entrecomillado se corresponde exactamente con el título del artículo científico publicado al respecto por el investigador Javier Pérez-Barbería, del CSIC y la Universidad de Oviedo, un hombre ligado a los trashumantes de la provincia, con quienes ha trabajado en los últimos años.
Según el artículo de Pérez-Barbería, existe cierto consenso en que «el pastoreo sigue siendo fundamental para los paisajes mediterráneos y para el patrimonio cultural». Sin embargo, cada vez más pastores dudan de hasta qué punto la sociedad acepta y valora su actividad.
En este estudio, se realizó una encuesta a nivel nacional a la población española para conocer su opinión sobre el pastoreo, y se compararon esos resultados con encuestas recientes realizadas a pastores. Los resultados muestran que las personas con origen o experiencia rural, y las personas de mayor edad, tienen una visión más favorable del pastoreo y de otros sistemas ganaderos extensivos. En cambio, la ganadería intensiva es la peor valorada.
«La población reconoce que el aprecio social por el pastoreo ha disminuido con el tiempo, pero declara tener pocos conflictos y poca preocupación por las molestias asociadas a esta actividad. Por contra, muchos pastores perciben una fuerte intolerancia desde el mundo urbano y una pérdida generalizada de reconocimiento social», advierte el estudio. «Esta comparación muestra que la ciudadanía acepta y valora el pastoreo más de lo que muchos pastores creen».
El análisis destaca esta importante diferencia de percepción y propone mejorar la comunicación, las políticas y la forma de gestionar los conflictos para apoyar la sostenibilidad a largo plazo del mayor sistema pastoral de Europa. Se trata de activar mecanismos «que reduzcan las fricciones cotidianas», zanja el estudio.
