Perdiendo de ocho al descanso, en casa de un rival que se jugaba la vida y con el cansancio acumulado del viaje (y de la derrota) del domingo en Melilla, a las nueve y cuarto de la noche de ayer daba la sensación de que la temporada del Caja Rural-CB Zamora se acababa. Primero por lo dicho, y segundo porque el partido pintaba realmente feo. Caesa Seguros Cartagena estaba superando a los zamoranos en prácticamente todas las facetas del juego, imprimiendo al partido gran intensidad, sobre todo en su defensa. «Lo mejor», reconocía Saulo Hernández al término del partido, es que solo se perdía de ocho.
El paso por el vestuario fue como el de los Looney Tunes en Space Jam. De encajar 40 puntos en la primera parte a solo 24. De anotar 32 a 46. De perder de ocho al descanso a ganar de catorce al final (64-78). Concentración, esfuerzo, defensas intensas y ataques certeros marcaron el ritmo del CB Zamora en la segunda mitad del encuentro. En un partido de porcentajes bajos, el acierto en momentos puntuales de los zamoranos permitió desnivelar la balanza y permitir sumar una nueva victoria, la número catorce. El mérito es increíble.
La jornada fue redonda. Si la derrota del fin de semana suponía un varapalo en la lucha por el playoff, ayer se alinearon los astros. Caja Rural-CB Zamora aprovechó la jornada de descanso de HLA Alicante y la derrota en Coruña de Hestia Menorca para, a tres partidos para el fin de la fase regular de la liga, colocarse a uno del playoff. La lucha por las eliminatorias se ha reducido ya a tres equipos (Menorca, Alicante y Zamora) con un cruce Zamora-Alicante en el horizonte de la última jornada. Estamos a tiro.
