Castilla y León ganó casi 50.000 habitantes entre 2022 y 2026. Lo dice la última estadística de población continua y lo reivindica la Junta, cuyo responsable de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, Juan Carlos Suárez-Quiñones, defendió esta semana que las políticas demográficas dan resultados, a la vista de los datos. De unos 2.375.000 vecinos a 2.425.000 en la comunidad. Ese dato es irrefutable.
Lo que sucede es que, si se pone la lupa sobre determinados territorios, la cosa cambia. Tal es el caso de la Zamora rural. Si se saca de la ecuación a la capital, que ganó 776 vecinos en el periodo acotado por Quiñones, el resto de la provincia pasó de 107.740 vecinos a 105.197. Es decir, una caída de 2.543 habitantes en cuatro años.
Incluso si se tiene en cuenta a la capital, la realidad es un descenso de más de 1.700 habitantes en estos cuatro años para un territorio que no percibe esa evolución demográfica positiva de otros lugares. En realidad, si se profundiza un poco más en los datos, se puede comprobar cómo es en las ciudades donde se nota verdaderamente una tendencia demográfica positiva.
No en vano, entre todas las capitales de provincia de Castilla y León, el saldo poblacional del 1 de enero de 2022 al 1 de enero de 2026 arroja una cifra de 34.259 personas más. Por ejemplo, Valladolid pasó, en esta horquilla, de 295.639 a 304.571 vecinos. Mientras, Burgos subió de 173.483 a 180.427, por poner los dos casos más evidentes. De hecho, el crecimiento de Zamora fue el menos acusado de las capitales.
Pero no solo se trata de los nueve municipios principales. A falta de los datos en detalle de 2026, entre 2022 y 2025, municipios como Arroyo de la Encomienda (1.500 más), Miranda de Ebro (1.400 más), Aranda de Duero (800 más) o Santa Marta de Tormes (300 más) evolucionaron muy en positivo, lo que deja más patente aún que el crecimiento no se da en los pueblos de la comunidad, sino en los municipios grandes y en su alfoz.
De hecho, en Zamora, la tendencia positiva, salvo excepciones, se da en Zamora y en los pueblos más cercanos. En otros, hay crecimiento en años puntuales, pero sin continuidad.
