La Confederación Hidrográfica del Duero ha informado in situ en los últimos días a las autoridades portuguesas (lo hizo la semana pasada en Miranda do Douro) sobre el futuro de la conectividad fluvial entre ambos países en lo que refiere al cuarto ciclo de planificación hidrológica del Duero 2028-2033.
La presidenta de la CHD, María Jesús Lafuente, llamó aquí la atención sobre el tema importante de la gobernanza y «la necesaria coordinación entre todas las administraciones con competencias en el agua para alcanzar los objetivos».
En el encuentro, la problemática asociada al gran consumo de agua de muchas industrias relacionadas con las energías renovables tuvo un papel protagonista, pues el asunto preocupa en Portugal, que se encuentra aguas abajo y que sentiría las consecuencias de un mayor consumo de agua en la zona española de la cuenca. El asunto ha sido ya identificado como uno de los diez temas más importantes de cara al futuro. La CHD trabaja ya, de hecho, en un documento que incluye, relata la propia cuenca, «mejor protección de las aguas de consumo humano, mayores tratamientos de aguas residuales urbanas y nuevas demandas de agua vinculadas a las energías renovables».
Y es que la Confederación Hidrográfica del Duero ha identificado las energías renovables, los proyectos de almacenamiento de energía procedente de fuentes «limpias» y los centros de datos, como el que se pretende instalar en el nuevo polígono de Monfarracinos, como algunas de las dificultades más acuciantes a las que se tendrá que enfrentar la cuenca en los próximos años. Lo hace en el Esquema provisional de Temas Importantes relativo al cuarto ciclo de planificación hidrológica 2028-2033, que se encuentra actualmente en consulta pública, pudiendo presentarse aportaciones hasta el próximo 28 de mayo.
En este contexto, el organismo gestor de la cuenca explica que «el nuevo marco político de generación eléctrica a través de energías renovables está suponiendo un incremento del uso de tecnologías de plantas solares fotovoltaicas (PSFV), eólicas, producción de hidrógeno verde y biogás, almacenamiento hidráulico» y otras tecnologías «que pueden suponer presiones adicionales sobre las masas de agua donde estos proyectos se ubican». Una realidad con la que la CHD asume que tendrá que lidiar en los próximos años.
Así, la Confederación asegura que ciertas industrias conllevan una «presión elevada» sobre masas de agua «que pueden llevar al incumplimiento de los objetivos ambientales». Enumera, entre otras, la industria de producción de energía renovable (fotovoltaica, termosolar, eólica o hidraúlica), con «elevada ocupación del suelo); la industria de almacenamiento de energía y los centros de tratamiento de datos. La CHD asegura que en los últimos años ha emitido informes para más de 300 parques solares con una ocupación total de más de 35.000 hectáreas y de parques eólicos «que pueden generar un impacto en el estado de las masas de agua por modificar la permeabilidad del suelo, modificar el régimen hidrológico e incrementar el aporte de sólidos» con procesos erosivos.
Además, estas instalaciones se proyectan, en múltiples ocasiones, «con líneas de evacuación de decenas de kilómetros que suponen cruces y paralelismos con masas de agua y otros elementos de la red hidrográfica, y se superponen con espacios protegidos como reservas hidrológicas y espacios Red Natura 2000, a los que afectan de manera importante». La autoridad ambiental de Castilla y León ha establecido la obligatoriedad de líneas de evacuación subterráneas, «que benefician a determinadas especies pero que suponen una presión adicional sobre las masas de agua en función de cómo se ejecuten», dice la CHD.
La CHD también prevé un problema con el hidrógeno verde. Es esperable que se desarrollen proyectos de hidrógeno verde en los corredores ferroviarios y alrededor del futuro gasoducto paralelo a la Ruta de la Plata (sistemas de explotación del Tormes, Esla y Bajo Duero) y el futuro interconector de hidrógeno Portugal-España, ejes, ambos, que discurren por la provincia de Zamora. No existen actualmente reservas específicas para este uso y en muchas zonas centrales de la demarcación el estado de los acuíferos no permite extracciones, máxime teniendo en cuenta los volúmenes solicitados, de «miles de metros cúbicos» para las plantas pequeñas y de «millones de metros cúbicos» para las grandes.
