Pasan unos minutos de las cuatro y cuarto de la tarde de un domingo de borrasca en Zamora. La escena se dibuja en el interior de un bar de la zona de Tres Cruces. Al pie de la barra, unos paisanos hablan de fútbol. Es tarde de Clásico, pero a quién le importa eso. Hay otros planes que trazar. «El primero sube directo y los otros tres promocionan», explica uno de ellos. «No, los otros cuatro», le aclara el de al lado. La conversación va de un asunto que la ciudad ya siente como algo que le apela directamente: el play off de ascenso a Segunda División.
En la pantalla de la televisión del local acaba de terminar la emisión del partido entre el Zamora CF y el Lugo. De hecho, va a empezar el Ourense – Celta Fortuna pero, quizá por ser café para muy cafeteros o por no querer ni oír hablar del filial celeste, el dueño cambia de canal. Poco importa eso. El trabajo propio está hecho. En ese instante en el que los paisanos discuten sobre los participantes en el play off y su formato, los hombres de Óscar Cano gritan junto a la afición desplazada a Galicia que una ilusión les persigue y que tienen un plan: ascender a Segunda División.
Lo gritan, sí, pero no hace falta que lo hagan. Sus hechos hablan por sí mismos. Cada partido que juegan en las últimas semanas es el mejor de la temporada. Van cinco victorias consecutivas; ocho en las últimas diez jornadas. Entre los dos grupos, solo el Eldense iguala las cifras del Zamora CF en ese periodo. La clasificación para el play off es matemática a falta de dos semanas para que termine la liga. Lo que queda ahora es pelear por el segundo puesto y por el factor campo.
Por eso, la gente hace cuentas y planes. Pero el único plan que importa, el de verdad, es ilusionarse. Nunca llegó el Zamora CF con una racha semejante a las puertas de un play off como este. Nunca con la sensación de poder que transmite ahora. Lo rozó en Castellón. Casi lo agarra en Vallecas. Ahora, queda todo el mes de mayo para pensar en nuevos escenarios, pero la séptima cita de los rojiblancos con las puertas de su barrera histórica viene con aroma de oportunidad real.
Qué lejos se ve a mediados de mayo lo que se hablaba en los bares o en la Plaza Mayor aquel Domingo de Resurrección. Eran otros planes los que se citaban maldiciendo. En el escenario que han pintado los jugadores desde entonces ya no caben los reproches. Lo que mira y comenta ahora la afición es la resolución del grupo II: Villarreal, Barcelona, Cartagena, Algeciras… ¿Dónde será la primera parada?
