Llegados desde prácticamente todas las comarcas de la provincia, algunos incluso desde fuera de Zamora, más de 500 personas han recorrido en la mañana de este domingo la distancia entre la plaza de Viriato y la de La Marina para exigir a la Junta que ponga freno a la proliferación de plantas de biogás, y en general de proyectos de renovables, que amenazan con «parasitar» el territorio y «expulsar a los habitantes de los pueblos». La manifestación ha caminado con el lema «En defensa de nuestra vida en Zamora».
Los manifestantes piden a los alcaldes y a los gobernantes en general no dejarse embaucar por las cifras de inversión ni por los anuncios de creación de empleo, cifras falsas, dicen. «Llevábamos tantos años pidiendo inversión en nuestra provincia, rogando por una industria redentora que atajara la despoblación, envidiando a provincias abarrotadas de familias jóvenes, anhelando los servicios de las zonas más pobladas de la comunidad y del país… que olvidamos que teníamos lo más valioso de todo e indispensable para la vida humana: el aire puro para respirar, la tierra fértil en la que cultivar, el agua limpia de la que beber y la belleza de nuestros paisajes diversos e incomparables», apunta Zamora en Pie en el manifiesto, al que se han adherido decenas de asociaciones.

Zamora, dicen, «ya lleva décadas produciendo energía para el resto del país», impulsando con ello «el crecimiento de Castilla y León y de España». «Es un orgullo para Zamora contribuir al progreso de nuestro país y ayudarlo a ser más fuerte, libre e independiente. Pero no podemos seguir consintiendo que no haya retribución alguna por ello, que se nos margine continuamente, que se nos relegue en unas inversiones y en unos servicios que deberían ser proporcionales a la aportación que hacemos y que, por último, se nos condene a ser convertida en una tierra de sacrificio inhabitable para generar energía, ahora también para el norte de Europa», indican las mismas fuentes.

Las plantas de biogás, dicen, «convertirán Zamora en un gigantesco e inmundo vertedero de desechos, con infinidad de macrogranjas, plagas de insectos, un continuo tráfico de camiones y unos gases altamente tóxicos para la salud humana». Por su parte, las plantas de hidrógeno verde «multiplicarán el consumo de agua y pondrán los acuíferos en manos extranjeras». Las macro centrales eólicas y fotovoltaicas «acabarán con grandes superficies de producción de alimentos y con el atractivo turístico de paisajes que nunca volverán a ser los mismos. Y las minas a cielo abierto contaminarán irremediablemente el campo, el aire y el agua», razonan los convocantes. «Solo desde la crueldad se puede pedir a las gentes de una provincia que se sacrifiquen de este modo», insisten.
Los convocantes piden al Gobierno de España y al de la Junta que «protejan» a la provincia. «Consentir esto es sentenciarnos a perder nuestra salud y dejar a Zamora sola defendiendo su vida», han zanjado los convocantes de la manifestación.
