Sucedió en octubre del año 2023. El muro de cerramiento oeste del pabellón polideportivo municipal de Carbajales de Alba se desplomó a lo largo de toda la fachada durante una noche de temporal. La retirada de escombros posterior dejó al aire esa cara de la instalación, que lleva así desde entonces. De hecho, este sábado se ha vuelto a celebrar la feria de San Miguel, la tercera desde el incidente, con el hándicap de no disponer de una pared. Será la última edición con ese problema.
La previsión del Ayuntamiento de Carbajales es que, a primeros de junio, una vez pase el evento de BTT que ha programado el pueblo para el 24 de mayo, se empiecen a ejecutar las obras. Conviene recordar que, al principio, los trabajos se adjudicaron a una empresa andaluza, que fue la que presentó la mejor oferta en la licitación. Pero ese adjudicatario abandonó y dejó «tirado» al municipio. Tocaba reiniciar el proceso.

Esa circunstancia, unida al incremento de los costes, ha provocado un encarecimiento de la obra, que inicialmente iba a costar unos 76.000 euros y que, finalmente, se irá hasta los 102.000 más IVA, según aparece reflejado en la Plataforma de Contratación del Estado. En esta ocasión, eso sí, será una empresa de la zona la que ejecute la intervención: Construcciones y Derribos Aliste SL.
«Si no hay ninguna catástrofe, el 1 de junio empezamos», aseguró este sábado el alcalde de Carbajales de Alba, Roberto Fuentes, que habló de un plazo estimado de tres o cuatro meses para tener la obra rematada, aunque el plazo formal de ejecución habla de cinco meses y medio de margen para la empresa adjudicataria.
En general, la intención de los responsables municipales no es otra que «aprovechar la coyuntura» del derrumbe para «mejorar todas las dependencias, arreglar los vestuarios y acometer otros retoques» para darle un lavado de cara a «una instalación con mucho uso» para el pueblo y para toda la comarca.
