Ecologistas Zamora ha denunciado el uso de herbicidas potencialmente peligrosos en la localidad de Fuentesaúco, productos compuestos con glifosato como los que denunciaron hace unos días los vecinos de Morales del Vino. En el caso de la localidad de la Guareña, el pasado 28 de marzo varios vecinos de Fuentesaúco contactaron con Ecologistas Zamora «tras detectar la colocación de pequeños carteles en la subida peatonal a la plaza de toros, en el camino hacia el cementerio y las inmediaciones de las instalaciones deportivas municipales». Carteles que indicaban que se había aplicado un herbicida y que había un plazo de tres días en el que se recomendaba no tocar las malas hierbas. «No se informaba del producto utilizado, ni de sus riesgos para la salud, no se delimitaba la zona tratada, ni se facilitaban teléfonos de emergencia. En la práctica, consideramos que la ciudadanía ha estado expuesta, sin saberlo, a sustancias potencialmente peligrosas», dice el colectivo.
«La gravedad de los hechos es aún mayor si se tiene en cuenta que el efecto visible sobre la vegetación —completamente arrasada por quemaduras químicas— es compatible con el uso de glifosato, sustancia que la Organización Mundial de la Salud clasificó en 2015 como probablemente cancerígena para los seres humanos, tal y como ya ha denunciado Ecologistas Zamora en otros municipios de la provincia».
La actuación municipal, dice el colectivo, «se ha producido en zonas especialmente sensibles, como un paseo habitual cercano a instalaciones deportivas y frecuentado por menores, zonas próximas al regato de San Pedro (con riesgo de contaminación del agua, consumida por fauna doméstica y silvestre), un área con presencia de colonias felinas reconocidas y un espacio habitado por especies protegidas como el erizo europeo». El herbicida «ha afectado incluso a elementos de valor simbólico para la localidad, como el olivo plantado por los quintos del 68, evidenciando una actuación insensible y carente de criterios ambientales».
Ecologistas Zamora considera que esta actuación evidencia una «gestión irresponsable por parte del Ayuntamiento, que no solo compromete la salud de la ciudadanía y de los animales, sino que también supone un uso ineficiente de los recursos públicos al recurrir a métodos contaminantes y peligrosos existiendo alternativas seguras como el desbroce mecánico».
