El Seprona investiga a seis personas por delitos de fraude alimentario, falsificación documental, contra la salud pública y contra la propiedad industrial por un supuesto fraude en la comercialización de quesos. La investigación comenzó tras detectarse la comercialización de quesos utilizando una marca cuyos derechos de explotación pertenecían a otra empresa que había cesado su actividad hacía más de un año. Las averiguaciones de la Guardia Civil constataron que una distribuidora comercial de productos lácteos, recibía quesos elaborados de manera industrial y los volvía a etiquetar falsamente como productos artesanales de una marca distinta para ocultar su verdadero origen, para de forma seguida redistribuirlos por diferentes provincias de Castilla y León.
El producto falsificado contenía sustancias que no figuraban en la etiqueta y que podrían haber sido perjudiciales para la salud de algunas personas alérgicas.
Por parte de los efectivos del SEPRONA se hallaron e inmovilizaron todas las partidas y lotes del queso re-etiquetado, procediendo a su destrucción por las Autoridades Sanitarias. Esta operación se desarrolló en las provincias de Valladolid, Zamora y Burgos.
Por otro lado, a primeros del mes de abril de 2026, componentes del SEPRONA, en el marco de los controles agroalimentarios que realiza, procedió a la inspección de una mercantil de productos alimenticios congelados. Durante la inspección se hallaron aproximadamente 17.000 kg de productos ultra-congelados con la fecha de caducidad superada.
Estos alimentos estaban dispuestos junto con otros productos aptos para su distribución y en base a los informes de las Autoridades Sanitarias, no eran seguros para el consumo humano al incumplir la normativa europea alimentaria.
Por este motivo fue investigado el gerente de la distribuidora en esta provincia, como supuesto autor de un delito de falsificación y fraude alimentario, como responsable estos hechos.
