La Zamora de 1920 tenía muchas cosas peores que la de 2026, pero estaba bastante más poblada. Lo dicen los datos del censo de la época. La provincia tenía 266.215 vecinos, por los 165.275 de ahora. Esa caída de casi 101.000 habitantes deja en evidencia que el territorio ha mermado desde entonces a un promedio de -1.000 por ejercicio, aunque no ha sido algo lineal. De hecho, hasta mediado el siglo XX, la tendencia era ascendente. Luego, el viento cambió.
El asunto de la mirada demográfica cien años atrás viene al caso del estudio presentado este lunes por Next Educación en el Senado, bajo el título «Evolución de la percepción de los avances de la España rural en 2026». Dentro de ese informe, llaman la atención los datos que señalan que, desde 1920 hasta ahora, doce de las provincias españolas han perdido población. Pero es que, entre siete de ellas (Lugo, Orense, Teruel, Zamora, Cuenca, Soria y Ávila) se acumula más del 85% del despoblamiento.
Por profundizar un poco en ese dato, conviene señalar que la provincia de Zamora en concreto ha perdido un 38% de su población desde 1920. Pero es que la Zamora rural, la de fuera de la capital, ha caído un 57,6%. Conviene recordar que, hace cien años, la ciudad no alcanzaba los 18.000 vecinos, por lo que su crecimiento ha sido evidente, más allá de los vaivenes. En los pueblos, en cambio, residían entonces casi 250.000 personas. Ahora pasan de 100.000 por los pelos.
En el siguiente mapa, se puede ver la evolución por municipios, aunque antes conviene hacer algunos matices. Hay algunos que aparecen sin datos por la imposibilidad de comparar realidades. En 1920, Roales y La Hiniesta eran un mismo municipio. También Pozuelo de Tábara estaba integrado en Moreruela, como Santibáñez de Tera en Micereces. Además, Santa María de la Vega no existía. Su territorio actual estaba ocupado por los extintos Redelga y Verdenosa de la Polvorosa, que pertenecían a Morales de Rey. Todos esos lugares aparecen sin cifras.
En cuanto al resto, cabe señalar que Zamora tenía entonces 300 municipios. Ahora son 248. Pero en los casos en los que ha habido integraciones (véase Abelón en Moral de Sayago o Ceadea en Fonfría) se han sumado los datos para poder hacer una comparación correcta:
De ahí sale este mapa en el que se puede comprobar cómo 93 de los territorios de los municipios actuales tenían, en 1920, más de mil vecinos. Por poner en contexto, ahora son 17. Además, en 15 de esos lugares fuera de Zamora, Benavente y Toro, había más de 2.000 censados, algo que ahora solo ocurre en Morales del Vino aparte de los tres principales.
Desde entonces, además, solo ocho municipios han crecido. Es el caso de la capital, Benavente y Morales, y también de Monfarracinos, Villaralbo, Santa Cristina de la Polvorosa, Arcenillas y Villanueva de Azoague. En el lado contrario, 212 de los 248 municipios actuales han perdido más del 50% de su población en estos más de cien años. De ellos, 66 ha caído por encima del 80%. Los casos más flagrantes, con más de un 90% de desplome, son: Bustillo del Oro, San Martín de Valderaduey, Vallesa de la Guareña y Malva.
El caso de Aliste
Si hay que analizar una comarca en particular, hace falta detenerse en el caso de Aliste. En 1920, 11 de sus 16 municipios actuales superaban el millar de vecinos. Todos estaban por encima de 500. Fonfría – si se le suma Ceadea, que ahora pertenece a su ayuntamiento – pasaba de 2.700 habitantes. Rábano, que ahora cuenta con poco más de 300 hombres y mujeres, rondaba entonces los 1.500.
En general, la comarca, que ahora tiene 6.755 vecinos, contaba en aquellas con 20.728. Es decir, era un territorio más habitado que Zamora capital. Ahora, la ciudad multiplica por nueve en población a Aliste, por poner un poco en contexto cuáles han sido las tendencias.
La alfabetización
Por salir un poco del carril estrictamente poblacional, el censo de 1920 revela también otros datos como los de alfabetización. En ese momento, más de 100.000 vecinos de la provincia no sabían leer. De ellos, más de 70.000 eran mujeres. Eso, por suerte, sí ha ido a mejor.
