La Diputación de Zamora destinará 100.000 euros, ampliables hasta los 250.000 en caso de que sea necesario, para reformar los bares de titularidad municipal en los pueblos. Unas obras que buscan adecentar unos locales que, en ocasiones, son la única alternativa de ocio y reunión de los vecinos de los pueblos y que se encuentran, en muchas ocasiones, en un evidente mal estado, viejos y sin comodidades propias de otros negocios como la climatización. Los ayuntamientos podrán optar a un máximo de 25.000 euros para mejorar la instalación eléctrica, la accesibilidad, los baños o para instalar aire acondicionado o equipamiento, según ha detallado este lunes el presidente de la Diputación de Zamora, Javier Faúndez.

Hay, eso sí, condicionantes. Para recibir las ayudas el pueblo en cuestión no podrá tener abierto ningún bar ni restaurante de titularidad privada al entender la Diputación que esto sería fomentar la competencia desleal con la actividad particular. Los ayuntamientos tienen también que comprometerse, si no quieren tener que devolver la ayuda, a tener abierto el bar municipal al menos durante un periodo de tres años. Cuando se solicite el dinero los ayuntamientos recibirán un adelanto del cien por cien de la inversión. También se exigirá que el bar esté atendido bien por un emprendedor bien por una persona contratada por el Ayuntamiento dada de alta en los epígrafes correspondientes a la hostelería de la Seguridad Social.
«Los bares son lugares de encuentro y socialización en los pueblos», ha ratificado Javier Faúndez. «Hacen más atractiva la vida en los pueblos. A los pueblos sin bar les falta un servicio» que es necesario para los vecinos, ha insistido el presidente.
