Castilla y León votó y votó, de forma mayoritaria, al Partido Popular. También en las zonas donde los incendios golpearon fuerte en 2025 y en 2022. Tras los primeros fuegos, los de hace cuatro años, nació el colectivo La Culebra no se Calla, una asociación pensada «para aunar esfuerzos y gestionar de la manera más eficiente posible los recursos y las ayudas a los afectados» por el paso de las llamas. Ese grupo de activistas se convirtió también en una herramienta reivindicativa, de denuncia y de acción para reforestar el territorio y apoyar a la gente.
Desde entonces, La Culebra no se Calla se ha mostrado muy crítica con la actuación de la Junta en lo que tiene que ver con la gestión forestal y con la recuperación del territorio calcinado, pero los vecinos de la zona han vuelto a apoyar – incluso con más votos – al partido que ya gobernaba en 2022 y en 2025. Y eso ha hecho mella en personas como el presidente de la asociación, Lucas Ferrero: «Yo tiro la toalla porque esto no merece la pena. En cuanto acabemos con lo de la reforestación, pondré mi cargo a disposición porque son dolores de cabeza para nada», asegura el responsable del colectivo.
Ferrero pone de manifiesto lo que dicen los datos: «Mucha manifestación y mucho rollo, pero al final votan en masa al PP», indica el presidente de La Culebra no se Calla, que aclara que no tiene un problema con las siglas y pone como ejemplo su opinión sobre el mandatario de la Diputación de Zamora, también popular: «De Javier Faúndez no tengo queja ninguna, todo lo contrario», asevera el activista.
Lo que no entiende Ferrero es que, después de todo lo sucedido con los incendios, «votes a los mismos» dirigentes que estaban en el cargo cuando se produjeron los fuegos: «A Quiñones – Juan Carlos Suárez, consejero de Medio Ambiente – no se le ha visto en la campaña, pero ahora lo tendrán ahí para ponerlo otra vez. Yo creo que mucha gente está confundiendo lo que es el Gobierno central con el autonómico. Se están mezclando las cosas. Lo que tienen que tener claro es que, aquí, desde la Junta, ni se ha reforestado nada ni se va a reforestar», advierte el presidente de la asociación.
El movimiento sanitario de Tábara
También por la contorna, en la comarca de Tábara, el movimiento sanitario de la zona básica lleva más de cuatro años de manifestaciones semanales con el fin de reclamar una asistencia digna para los vecinos. Ahora, sus responsables no tienen claro si continuar de la misma forma: «El sábado haremos la movilización, pero ese mismo día nos vamos a juntar para analizar un poco el tema», confirma su portavoz, Miguel Ángel Colino, que estima que la gente no ha votado pensando en la sanidad.

«A mí, personalmente, lo que me pide el cuerpo es no seguir todos los sábados», admite Colino, que cree que sería más factible seguir fiscalizando la actuación de la Junta en el ámbito sanitario, pero con manifestaciones más espaciadas: «Quizá una vez al mes o algo así», desliza el portavoz, que cree que «la gente pasa olímpicamente de estos temas» y que piensa que existe la sensación de que determinadas cosas «caen del cielo». «Pero del cielo no cae nada, solo la lluvia», avisa.
La sanidad en Sayago y el biogás
En otra parte de la provincia, allá en Sayago, el colectivo sanitario también acumula más de 200 sábados de concentraciones ante las puertas del centro de salud de Bermillo. Y la portavoz del movimiento, Prudencia Garrote, estima que allí seguirán yendo: «Somos perseverantes», afirma la vecina de Monumenta, consciente también de que el resultado electoral en la comarca no ha castigado precisamente la gestión que ellos denuncian. «Todos los sábados pregunto si volvemos a concentrarnos. Lo volveré a hacer esta vez y espero que me digan que sí», aclara la activista.

Tampoco ha de cambiar nada, según Jenaro Leal, en las movilizaciones para luchar contra la implantación de la industria del biogás en la provincia. El representante de las plataformas ciudadanas es consciente de que su mensaje no ha sido decisivo en la votación autonómica, pero apuesta por seguir trabajando «para que la gente vea la realidad que se cierne sobre sus cabezas». «Vamos a continuar con los temas judiciales y a seguir movilizando», remacha.

