Biometanizadora Zamorana SL, una sociedad recientemente constituida como parte de una empresa de mayor tamaño afincada en Asturias, ha solicitado a la Confederación Hidrográfica del Duero permiso para extraer más de 34.500 metros cúbicos de agua anuales del acuífero de agua subterránea de Villafáfila para alimentar las necesidades de la planta de biogás que proyecta en la localidad de Cerecinos del Carrizal. Según la información publicada por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, la empresa la construcción de un pozo de sondeo de 70 metros de profundidad y 18 centímetros de diámetro situado en la parcela 272 del polígono 1 de Torres del Carrizal, mismo lugar donde se proyecta la planta. A mayores, la empresa prevé recoger y utilizar las aguas pluviales.
El caudal máximo instantáneo que saldrá por el pozo, de aprobarse la petición, es de 3,5 litros de agua por segundo, para lo que se empleará una bomba. «El volumen máximo anual solicitado es de 34.510,70 metros cúbicos» anuales, asegura la empresa.
La captación de agua del acuífero de Villafáfila formó ya parte de la actualidad hace unos meses, cuando dos empresas interesadas en construir plantas de hidrógeno verde en la zona planteaban la extracción, cada una de ellas, de 117.000 metros cúbicos de agua anuales. Cantidades que están por encima de las que ahora plantea la fábrica de biogás, aunque esta última cifra tampoco sea desdeñable. Entonces la presión de colectivos ciudadanos, la oposición de instituciones públicas (como la Diputación de Zamora) y los movimientos de colectivos sociales que llegaron a llevar este tema al Congreso de los Diputados hicieron que los proyectos de construcción de esas dos plantas de hidrógeno lleven paralizados más de un año. Una situación a la que se llegó cuando la Confederación Hidrográfica del Duero había dado ya el visto bueno a la extracción de agua.
La oposición a aquellos proyectos supuso además la recogida de más de ocho mil firmas de ciudadanos que se oponían a la instalación de estas empresas. «No podemos permitir que las Lagunas de Villafáfila, un tesoro único en España, queden reducidas a un desierto en nombre de una mal entendida transición energética. La producción de hidrógeno verde no puede llevarse a cabo a costa de destruir los ecosistemas que sustentan la vida», aseguraban los impulsores de aquella recogida de firmas.
Por lo que refiere a la situación más actual,concluyó hace unos meses el periodo de exposición pública del uso excepcional del suelo rústico, necesario para la concesión de la correspondiente licencia urbanística municipal a Biometanizadora Zamorana. La planta será, de levantarse, una de las más cercanas al núcleo urbano del pueblo que la acoge. Entre la parcela y las primeras casas hay una distancia aproximada de solamente un kilómetro, según ha podido comprobar este periódico.
Más permisos en solo una semana
En la última semana son varias las autorizaciones dadas por la Confederación Hidrográfica del Duero para uso de agua en explotaciones ganaderas, así como las solicitudes de extracción de agua presentadas por empresas del sector. En Granucillo, la empresa Graboporc ha pedido permiso para extraer del subsuelo 13.611 metros cúbicos anuales con los que alimentar una granja de cerca de 2.500 cerdos en el pueblo, agua que se extraería de la masa subterránea del Valle del Tera, la misma en la que la CHD controla y multa con cuantiosas cantidades a los regantes que no tienen declarados pozos. En Santíbañez, una granja ha conseguido que se amplíe su capacidad de disposición de agua hasta los 25.404 metros cúbicos anuales para una explotación de vacas y en Venialbo una empresa ha hecho lo propio para una explotación de cerca de 1.500 cerdos, pudiendo disponer para ella de algo más de 10.000 metros cúbicos anuales.
Se trata de anuncios hechos, todos, por la Confederación Hidrográfica del Duero durante la presente semana. Una semana en la que la Federación Zamora en Pie y Pueblos Sanos se han concentrado ante la sede de la Confederación Hidrográfica del Duero en Zamora para exigir la paralización de los proyectos que plantean la extracción de miles de metros cúbicos de agua de los acuíferos subterráneos que hay en la provincia. Lidia Bermejo, de la Asociación Pueblos Sanos, aseguraba frente a las oficinas de la CHD que «lo único» que se busca «es que la Confederación haga su trabajo, que emita los informes que debe emitir y que diga que hay parcelas en las que las plantas de biogás afectarán a las reservas de agua». «Mientras dan estos permisos, a los agricultores no nos dejan usar los pozos», lamentaba un manifestante.
