El 13 de febrero de 2022, Vox consiguió trece procuradores en las elecciones de Castilla y León. Hasta entonces tenía uno, pero sus cifras se dispararon en el arranque del nuevo ciclo. Ese crecimiento sirvió para que la formación ultra, entonces con Juan García-Gallardo a la cabeza, lograse ser el único socio posible para el Partido Popular y alcanzase la vicepresidencia de la Junta y varias consejerías. En 2024, los de Santiago Abascal rompieron el pacto, pero ahora llegan a 2026, con Carlos Pollán al frente, con la expectativa no solo de volver a ser necesarios para un PP que es favorito en las encuestas, sino de contar con más representantes y más presencia en las Cortes y en un hipotético Ejecutivo de coalición.
En Zamora, Vox logró en 2022 uno de los siete procuradores en juego. Todo el mundo da por hecho que, al menos, mantendrá el resultado. Lo dice su evolución electoral en este y otros territorios y lo apuntan también las encuestas. Entre ellas, la del CIS, que es una de las que abre la puerta a la posibilidad de que los de Abascal dupliquen el botín en esta circunscripción. Es decir, que obtengan dos representantes. Ese estudio preelectoral dice que quien podría perder uno de sus tres asientos en favor de Vox es el PSOE. Mientras, los populares sueñan con que ese último procurador sea para ellos, con el objetivo de apuntalar victorias que les acerquen a un Gobierno en solitario que ahora parece lejos.
Pero, centrados en Vox, ¿qué necesita la formación ultra para tener dos procuradores si, como todo apunta, continúa como tercera fuerza en la provincia? Pues principalmente recortar la distancia con el PSOE y mantener el pulso con el PP para que la formación mayoritaria de la derecha no se dispare. Por hacer una cuenta con números gruesos, si la segunda fuerza se sitúa en el 30% exacto de los sufragios, Vox debería estar por encima del 20 sin que la lista ganadora pasara del 40.
La referencia de 2022 es la siguiente: Vox logró un 18,95% de los votos; el PSOE, un 32,61; y el PP, un 33,66. La encuesta del CIS pronostica un triunfo de los populares en la provincia y augura que los socialistas retendrán el tercer representante, pero el margen con la formación ultra es lo suficientemente estrecho como para pensar que ese procurador está bailando. Ese panorama da origen a otra pregunta: ¿dónde tuvo Vox sus debilidades y sus fortalezas hace cuatro años? Es decir, ¿qué ha de mantener y dónde debe crecer para aspirar al segundo asiento por la circunscripción?
Para empezar, cabe señalar que Vox tuvo una presencia relevante en casi todo el territorio hace cuatro años. Solo en 23 de los 248 municipios cayó por debajo del 10% de los votos, pero es que ese territorio apenas representa un 2,76% del electorado. En cambio, en 45 ayuntamientos logró algo que se antoja importante para la candidatura liderada, en la provincia, por Marisa Calvo: superó al PSOE. Ahora bien, también en muchos lugares pequeños. Esos 45 municipios solo suponen el 7,21% del número potencial de votantes.
En cuanto al umbral que ahora se antoja como el nivel mínimo que ha de alcanzar Vox si quiere estar en la pelea por el segundo procurador, que es el 20%, cabe destacar que Vox consiguió rebasar ese listón en 94 de los 248 municipios de la provincia hace cuatro años. ¿Su problema? Que ninguno de ellos fue Zamora capital, Benavente o Toro. Ahí, los de Abascal tienen que subir si quieren aspirar con más garantías a otro asiento en las Cortes.
El PSOE se defendió en los barrios
Por centrar el tiro en Zamora capital, Vox obtuvo un 18,53% de las papeletas en 2022. Se quedó a quince puntos del PSOE, primera fuerza en la ciudad, y a once del Partido Popular. La lista también encabezada entonces por Marisa Calvo logró vencer a los socialistas en la Villarina y supo arreglárselas en colegios del centro como el Arias Gonzalo, el Claudio Moyano o el Maestro Haedo. Ahora bien, se la pegó en barrios como San José Obrero, Los Bloques o San Lázaro, donde las cifras del PSOE se dispararon hasta duplicar, en algunos casos, los votos obtenidos por Vox.
Los de Abascal tienen la necesidad de crecer en esos lugares si quieren asaltar el segundo procurador. Conviene recordar que Zamora capital representa más de un tercio del electorado total de la circunscripción, por lo que el resultado en el municipio principal tiene mucho peso. En colegios como el Juan XXIII o La Hispanidad puede haber mucho en juego, particularmente si la cosa va tan apretada como auguran el CIS y otras encuestas.
Ya en lo que tiene que ver con otras plazas importantes, cabe destacar que Vox sí logró resultados que le aproximarían al segundo procurador en sitios importantes del alfoz de Zamora, con bastante población. Tales son los casos de Morales del Vino, Moraleja o Villaralbo. También fue bueno el botín del partido ultra en Villalpando o Fuentesaúco, siempre por encima del 20%. Peor le fue, en general, en la parte noroccidental. Especialmente en la Alta Sanabria, la parte más cercana a Galicia, una comunidad donde los de Abascal sufren. En Puebla, tampoco cumplieron objetivos en 2022, con un 14%. Ahora, se abren de nuevo las urnas. Habrá que ver si Vox logra tapar sus carencias para incrementar su representación, en esta y otras circunscripciones, y se planta en el 16 de marzo con la sartén por el mango.
