«A veces, en lo más pequeño, cabe el universo entero». Y el universo de los títeres y las marionetas se expande por Zamora este año. La trigésimo séptima edición del festival internacional de este tipo de funciones en la ciudad llegará no solo al Teatro Principal y a las calles del centro, también al barrio de San José Obrero, que acogerá varios de los espectáculos programados desde el liceo municipal.
El evento se ha presentado este jueves, en las dependencias del teatro, de la mano del concejal responsable del área, David Gago, y de la directora del Principal, Eva Santos. El festival, «pensado para todos, pero sobre todo para los más pequeños», traerá a Zamora, entre el 5 y el 9 de mayo, a una decena de compañías con propuestas variadas y con el objetivo de que «la ciudad entera sea un gran espacio escénico».
Así lo ha apuntado Gago antes de cederle la palabra a Santos para que la directora del Principal diese los detalles de esta programación que se divulgará a través de una campaña realizada por Alto el Fuego y a través de las redes. De hecho, se sortearán entradas para los espectáculos del teatro entre las personas que suban fotos de los shows de calle a sus perfiles.
El liceo acogerá funciones el 6 de mayo a las 20.30 horas (El show de Tit); el 7, a las 20.30 horas (Una rueda que da vueltas; el 8, a las 18.00 horas (Plenilunio) y a las 20.30 horas (Manual para seres vivos), y el 9, a las 20.30 horas (Awen y el ciclo de la vida). El resto de espectáculos se repartirá entre la Plaza Mayor, Viriato, el Mirador de San Cipriano y el Parque Luz y la plaza de Ángel Bariego.
«Todo lo que vamos a hacer en el teatro es de pequeño formato», ha apuntado Santos, que ha aclarado que las dos primeras funciones se harán solo con público en el escenario para ofrecer una experiencia «más íntima». Además, el espectáculo Plenilunio va orientado a la primera infancia, mientras que varios de los demás apelan no solo a los niños, sino a un público juvenil y adulto.
Al cierre de la comparecencia, Gago ha aprovechado para subrayar el trabajo de los funcionarios públicos y de todos los trabajadores del teatro para dar forma a un festival que requiere de mucha coordinación y que «excede, con mucho, lo que marca su trabajo».
