Sin riesgo de lluvia, la vida es más amable para una cofradía de la Semana Santa de Zamora. Tras el disgusto del año pasado, el Vía Crucis ha podido salir esta vez con normalidad, a la hora prevista, y sin la zozobra que anunciaban las previsiones de hace días. La Catedral ha sido el punto de partida y la margen izquierda será el destino, tras el paso por el Puente de Piedra y la despedida.
La procesión partió de la seo por la Rúa de los Notarios para continuar por la plaza de los Ciento, Rúa de los Francos, plaza de Viriato, Ramos Carrión, Alfonso XII, plaza de Santa Lucía, Puente de Piedra y plaza de Belén, donde el Nazareno despide a la Virgen de la Esperanza.
La imagen de María seguirá su camino hacia el Convento de Santa María la Real de las Dueñas Dominicas por cabañales, acompañada de todas las hermanas de la Cofradía de la Esperanza que lo deseen. El Nazareno continuará su recorrido por la avenida del Nazareno y calle de Fermoselle hasta la Plaza de San Frontis, donde tendrá lugar el rezo del Vía Crucis y el retorno al templo que vio partir la imagen en el traslado del jueves. El cierre llegará casi al filo de la medianoche.
