La Guardia Civil de Asturias ha detenido a un vecino de Mieres como presunto autor de una agresión sexual e intento de homicidio contra una joven a la que recogió en una estación de servicio de Benavente. Según el relato de la Benemérita, la víctima se dirigía de Galicia a Madrid en autobús, pero entró al baño en una parada programada en el viaje y, al salir, vio cómo su transporte se había marchado. Ante esa circunstancia, decidió montarse en la furgoneta de un hombre que, posteriormente, se convirtió en su agresor.
La investigación del caso comenzó en torno a las ocho y diez de la mañana del 23 de abril, cuando la Guardia Civil fue alertada de la presencia de una mujer que caminaba ensangrentada por una carretera de la localidad asturiana de Lena. Esa joven fue finalmente hallada en una estación de servicio de la A-66, sentido Oviedo, donde se constató que había sido agredida físicamente, que presentaba un fuerte golpe en la cabeza, diversas contusiones en cara y cuerpo, y estaba en estado de shock.
La mujer manifestó a los agentes haber sido víctima de una agresión sexual y física, y debido a su estado físico fue trasladada por los servicios sanitarios hasta el Hospital Álvarez Buylla de Mieres, donde fue atendida. Los hechos descritos se pusieron inmediatamente en conocimiento de los especialistas en Policía Judicial de la Guardia Civil de Mieres, con la información obtenida inicialmente, y ante la evidencia de la existencia de un delito de índole sexual, se puso en marcha el protocolo.
En la denuncia presentada por la víctima, asistida por el Centro de Crisis para Víctimas de Agresiones Sexuales del Principado de Asturias, se relataban con todo tipo de detalles los hechos ocurridos. Según explicó la joven, en la madrugada del día 23 de abril, el autobús en el que viajaba dirección Madrid, realizó la ya citada parada en la provincia de Zamora. La mujer confirmó que, cuando salió del baño, el autobús ya había continuado con su ruta, por lo que se quedó sin medio de transporte en el que continuar.
Ante la urgencia de llegar a Madrid para tomar un vuelo hacia Suiza, la mujer se vio apremiada y decidió continuar a bordo de una furgoneta de reparto, cuyo conductor se comprometió a llevarla hasta León, para poder enlazar con algún medio de transporte que la llevara hacia Madrid. Es en la localidad de León donde el conductor se compromete, previo pago de 150 euros, a llevarla hasta Madrid, no sin antes realizar alguna entrega pendiente, a lo que la víctima accedió.
Minutos más tarde, la víctima empezó a ser consciente de que el recorrido del conductor de la furgoneta no era el indicado, por lo que empezó a preocuparse. Con más engaños, el presunto agresor realizó un cambio de vehículo para continuar el viaje en uno de su propiedad en el que finalmente se suponía que la iba a trasladar hacia Madrid.
Transcurridos unos kilómetros, el conductor se desvió de la autopista hacia carreteras secundarias, donde circuló durante un tramo hasta estacionar el vehículo en una zona alejada. Fue en este momento cuando el detenido agredió sexualmente de la víctima para posteriormente agredirla con dureza para que se bajara del vehículo. El hombre golpeó a la víctima con fuerza, la arrastró por el cabello, la golpeó con un ladrillo y la tiró inconsciente por un barranco.
Tras recuperar el conocimiento, la joven logró llegar a la estación de servicio donde fue atendida por los servicios sanitarios y la Guardia Civil.
Las pesquisas y la detención
A partir de ahí, las investigaciones de los agentes comenzaron por una inspección ocular del lugar de los hechos y continuaron con el visionado de cámaras a lo largo de todo su recorrido, lo que permitió confirmar todo cuanto la víctima había relatado. Para llegar a este punto, hubo que hacer un rastreo del terminal móvil, ya que tanto el teléfono como el bolso de la víctima habían sido arrebatados por la fuerza tras la agresión y depositados en un contenedor de basura de Ujo, de donde se pudo rescatar para hacer un seguimiento del gps del teléfono.
De esta manera, se pudo dar con el lugar donde se había cometido la agresión, y realizar la inspección ocular, que aportó una nueva confirmación a los agentes del relato. Allí, la Guardia Civil observó restos de sangre e incluso unas fibras de camiseta coincidentes con las que portaba el agresor. Del visionado de cámaras, se pudieron obtener fotogramas en los que además de confirmarse todo lo señalado, se podía proceder a la identificación tanto esta persona como del vehículo en el que se produjeron los hechos.
El presunto autor se trataba de un varón, vecino de Mieres, que realiza trabajos de paquetería para una empresa asturiana. Finalmente, a las 15.35 horas del pasado día 3 de mayo se procedió a su detención. El hombre de 50 años está acusado de un delito de agresión sexual con acceso carnal y otro de homicidio en grado de tentativa. Tanto detenido como diligencias fueron puestas a disposición del Tribunal de Instancia, Sección Civil y de Instrucción, plaza 1 de Lena, que decretó su ingreso en prisión.
