El camino a un modelo energético sostenible, basado en las fuentes de energía renovables, no es solo un desafío económico, sino también un hito cultural en el que el papel de los jóvenes se antoja fundamental. Que las nuevas generaciones conozcan las fuentes de energía limpias y que aprendan a valorar su contribución al bienestar común se antoja un pilar fundamental. Las nuevas generaciones se enfrentan a una carga y a una oportunidad. Por un lado, heredarán las consecuencias de un modelo basado en combustibles fósiles. Por otro, tendrán en sus manos la capacidad de transformarlo.
Para esta segunda cuestión es para lo que Iberdrola ha lanzado en Zamora un nuevo reto dirigido a los alumnos de instituto de la provincia, que como viene siendo habitual se canaliza a través de la Fundación Rei Afonso Henriques con la participación de la Junta de Castilla y León. En esta ocasión se trata del programa educativo «El reto de la energía del futuro», que va dirigido a diez centros de la provincia de Zamora y a unos 300 alumnos en total, que serán los que participarán en la actividad. Arrancaron antes de Semana Santa los chavales del San Vicente de Paúl de Benavente, que ya descubrieron de primera mano cómo las energías renovables pueden ser suficientes para iluminar una ciudad y hacer que la energía esté 100% libre de emisiones contaminantes.

Informar, y educar, desde edades tempranas permite construir una ciudadanía que sea consciente del impacto ambiental de sus decisiones cotidianas, estiman desde la compañía eléctrica. Y es que el uso de las energías solar, eólica o hidráulica no debe percibirse como una alternativa lejana, sino como una realidad que ya está aquí. La escuela y las instituciones públicas juegan un papel fundamental en esta concienciación e iniciativas como esta son particularmente útiles. Los jóvenes pueden ser además un agente de cambio especialmente influyente en su entorno social y familiar, por lo que resulta aún más interesante que adquieran hábitos y conductas responsables.
En el caso de este taller de Iberdrola, la actividad se articula en torno a una maqueta interactiva que permite al alumnado comprender, de manera visual y sencilla, cómo funciona el sistema energético actual y qué papel desempeña cada tecnología. Los estudiantes profundizan en la aportación de la energía hidroeléctrica, determinante en situaciones críticas como la recuperación del suministro eléctrico durante el «0 energético». «Gracias a esta herramienta didáctica, los jóvenes comprenden cómo se produce, gestiona y almacena la energía en un sistema basado en renovables y por qué el mix energético español es esencial para reforzar la autonomía energética, la resiliencia del territorio y un desarrollo sostenible a largo plazo», aseguran desde la compañía energética.

Los participantes tienen entonces que colaborar, a través de acertijos y pruebas, para hacer que todas las luces de una ciudad hipotética con la que trabajan se enciendan de manera sostenible. «Esta dinámica fomenta el pensamiento crítico, el trabajo en equipo y la comprensión del papel del almacenamiento, la digitalización y la gestión inteligente de la red», apostillan desde Iberdrola. El factor competitivo, con preguntas a los grupos que «defienden» los distintos grupos de energía existentes, completa la actividad y hace que los alumnos ganen interés.
El fomento de las energías renovables es, defiende José Luis González Prada, secretario de la FRAH, especialmente importante en provincias como Zamora, pues abre la puerta a un mundo laboral aprovechable por los jóvenes. «Las energías renovables pueden asentar población en el territorio, y esta es una dimensión importante pues uno de los objetivos de la Fundación es fijar población en el valle del Duero. Para que así sea tenemos que ofrecer oportunidades a los más jóvenes, y esto nos obliga, a sector público y privado, a trabajar de la mano», asegura el anfitrión de la actividad. Por su parte, Miguel Calvo, delegado de Iberdrola en Castilla y León, destaca que «estamos en el futuro: Iberdrola ha transformado el sistema energético y ahora la ciudad solo puede encenderse con fuentes limpias. Para lograrlo necesitamos ingenieras e ingenieros capaces de activar todas las instalaciones renovables. Cada grupo de alumnos se convertirá en una planta de energía y, si superan todos los retos, la Ciudad del Futuro se iluminará al 100% con renovables».
«Cada grupo de alumnos se convertirá en una planta de energía y, si superan todos los retos, la Ciudad del Futuro se iluminará al 100% con renovables».
Miguel Calvo, delegado de Iberdrola en Castilla y León
Este taller, que se desarrollará durante los próximos meses, forma parte de las herramientas lúdicodidácticas desarrolladas en el marco del proyecto “El cambio está en tus manos”, impulsado por las entidades desde 2022 para avanzar hacia un modelo energético más verde y promover hábitos de consumo responsables que contribuyan a la descarbonización. Y es que por la formación en este ámbito no es solo una inversión educativa, sino una estrategia imprescindible para garantizar un futuro energético más limpio, seguro y equitativo.

