La planta de producción de hidrógeno verde proyectada en Coreses, promovida por Atlántica Sailh Tres, ha recibido el permiso para extraer más de 52.000 metros cúbicos de agua al año del suminstro que recibe el pueblo. La planta, que tiene como objetivo la producción de hidrógeno verde renovable mediante electrólisis alcalina del agua, estará en funcionamiento las 24 horas del día si llegan a recibirse todos los permisos y a llevarse a cabo las inversiones anunciadas. Según explican desde la Federación Zamora en Pie haciéndose eco del estudio de impacto ambiental, “la planta no realizará captaciones propias ni extraerá agua de ríos, pozos o acuíferos, sino que todo el suministro de agua procederá del abastecimiento municipal de Coreses. Para ello se prevé la ejecución de una conexión específica a la red general mediante canalización subterránea”.
El documento cuantifica las necesidades hídricas de la fábrica, que se resumen en 144,5 metros cúbicos de agua diarios o, lo que es lo mismo, 6.000 litros por hora. Una cantidad que se destinará al proceso de electrólisis del agua, previa depuración mediante filtración, ósmosis inversa y electrodesionización, tratamientos necesarios para obtener la calidad exigida en la producción de hidrógeno renovable. “La Junta de Castilla y León considera que este consumo, en relación con la dimensión de la planta, no supone un impacto ambiental significativo, siempre que el sistema municipal pueda garantizar el suministro tanto a la población como a la actividad industrial”, analizan desde Zamora en Pie. “El proyecto no contempla la realización de captaciones propias de aguas superficiales ni subterráneas, basándose el abastecimiento de agua exclusivamente en la red municipal existente”, añaden.
El texto de la resolución dice literalmente lo siguiente: «El suministro de agua para la alimentación de los electrolizadores y usos básicos de la planta procederá de la red de abastecimiento municipal. A este respecto se informa que la obligación del suministro de agua para el abastecimiento de la población es del Ayuntamiento, por lo tanto, en el caso de que el mismo no pueda atender las necesidades del municipio con los derechos de agua que posea en la actualidad, deberá solicitar una ampliación de concesión u otra nueva, en el caso de que el abastecimiento se fuera a suministrar de manera independiente del actual».
El agua sobrante irá al saneamiento municipal
Otro de los puntos expresamente aclarados en la resolución publicada en el Bocyl, señalan las mismas fuentes, es el destino del agua sobrante o de rechazo generada durante el proceso de purificación. El informe señala que aproximadamente el 50% del agua captada no se incorpora al proceso productivo, generándose un caudal de unos 3.000 litros por hora de agua de rechazo, con mayor conductividad y pH. “Inicialmente, el proyecto contemplaba el vertido de este efluente a un cauce cercano. Sin embargo, tras el informe desfavorable de la Confederación Hidrográfica del Duero, el promotor modificó el planteamiento inicial”. De este modo, la resolución oficial establece que el agua residual será conducida al sistema de saneamiento municipal de Coreses, mediante una canalización subterránea, descartándose cualquier vertido directo al dominio público hidráulico. Esta solución cuenta con el informe favorable del Ayuntamiento de Coreses y queda sujeta al cumplimiento de la ordenanza municipal de vertidos.
