«No ha cambiado nada. Los cambios se están haciendo tarde y mal. Ha llovido mucho en primavera y, si viene calor en junio, los meses de julio y agosto pueden ser terribles. Estamos en la misma situación que el año pasado». Con estas palabras se expresan los responsables de los servicios de extinción de incendios forestales del sindicato UGT, que este martes han denunciado el inmovilismo de la Junta en esta materia durante los últimos meses. Ello pese a las promesas de que el dispositivo se iba a hacer público y que se iba a invertir más en prevención a partir de este año, promesas hechas después del catastrófico verano de 2025, en el que ardieron más de 200.000 hectáreas en la comunidad autónoma, 40.000 de ellas en Zamora.
A día de hoy, ya prácticamente mediano mayo y según relata Raúl Castaño, de la Federación de Servicios Públicos de UGT, en Zamora están por cubrir «casi el treinta por ciento de los puestos de trabajo» del operativo de extinción de incendios de la Junta. En encuentro, hay vacantes nueve puestos de conductor, catorce de vigilante y seis de peón. Además, «no se está produciendo el reconocimiento profesional» prometido por el presidente Mañueco ni hay instrucciones claras para el personal en épocas de no peligro alto, como la actual. La situación es tal que, en los puntos en los que la Junta sí ha cumplido (a la hora de hacer fijos durante todo el año a los trabajadores que prestaban servicios cuatro o seis meses) también hay problemas. Los escuchas (vigilantes de las torretas) ahora están contratados todo el año pero, lógicamente, no están en el monte vigilando en los meses fríos. Acuden a su trabajo sin nada que hacer porque no hay un dispositivo de prevención pensado para darles trabajo, denuncia el sindicato UGT.

Hay también problemas con la jubilación anticipada. Los trabajadores de este servicio tienen un coeficiente reductor del 0,20 que les permite retirarse antes, cuestión que en UGT consideran lógica habida cuenta de la peligrosidad de este desempeño. Sin embargo, para ejercer este derecho necesitan un certificado que no se les otorga, cuestión que afecta a trabajadores que «tendrían que jubilarse dentro de un mes pero que van a tener que trabajar esta campaña porque les falta el certificado». Faltan además medios y formación, denuncia el sindicato.
Tomás Pérez, secretario general de UGT-Servicios Públicos de Castilla y León, ha apuntado esta mañana que «un año después de las promesas no se ha cumplido nada». «No se han cubierto vacantes, de hecho, hay menos gente que el año pasado trabajando. No han hecho», la Junta, «nada». Ello pese a que en invierno se han producido «500 incendios en la comunidad», la mayoría provocados y atajados rápidamente. «Esto cambia en verano, cuando no es tan fácil apagarlos», avisan desde el sindicato. «Ni siquiera han formado todavía a la gente que tiene que prestar servicio este verano», denuncian las mismas fuentes.
