El sector volverá a manifestarse el miércoles, de nuevo en Valladolid, y exige medidas correctoras del precio para evitar las pérdidas derivadas del incremento del combustible
Las organizaciones profesionales agrarias Asaja, UCCL y la Alianza UPA-COAG convocan a los agricultores y ganaderos de Castilla y León a movilizarse el próximo miércoles en Valladolid para denunciar la especulación creciente en los precios del carburante agrícola y también de los fertilizantes, en un momento que consideran crítico para la actividad del campo de Castilla y León.
Se trata del segundo acto de la campaña de protestas emprendida el pasado martes con la concentración celebrada frente a las puertas del centro logístico de hidrocarburos de Exolum en Santovenia de Pisuerga (Valladolid), donde los líderes de las Organizaciones Profesionales Agrarias advirtieron que las medidas de presión no cesarán hasta que se consigan respuestas claras por parte del Gobierno, medidas que palíen «la insoportable espiral de precios de los insumos».
«El sector agrario atraviesa un momento extremadamente delicado ante la subida de costes de insumos esenciales para la producción, que se disparan por la situación bélica que se vive en todo Oriente Medio. Sin embargo, no existen razones que justifiquen estas alzas de precios en el momento actual, más allá del afán especulativo de los operadores del mercado de combustibles y fertilizantes para aprovechar el escenario de incertidumbre generado por el conflicto», dicen los agricultores y ganaderos. Los operadores, dicen, «trabajan con coberturas, contratos a plazo y stocks comprados meses antes de la entrega, por lo que no se justifica que se estén aplicando subidas de precio desde el minuto uno del inicio de los ataques, coincidiendo con una época de máxima demanda de estos factores de producción en el campo».
Desde Asaja, UCCL y la Alianza UPA-COAG reclaman «que el Gobierno central actúe en consecuencia y apruebe mecanismos en defensa de los profesionales del campo, lo primero para frenar en lo posible esta espiral insoportable de precios, y lo segundo estableciendo medidas que palíen las pérdidas que esta situación suponga para las explotaciones agrarias y ganaderas».
