El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha asegurado este sábado que desconoce los detalles sobre la crisis interna del partido en Zamora que condujo, hace unas semanas, a la marcha del vicepresidente y responsable de Organización del partido, Javier Gutiérrez, y la secretaria y responsable del Área Jurídica, Concepción Vega. En ambos casos, como medida de protesta por la confección de la lista para las elecciones autonómicas, «orquestada desde Madrid».
En un marco de problemas internos más mediáticos, como la expulsión de Javier Ortega Smith cuyos detalles ha calificado de «telenovelas», Abascal ha dicho lo siguiente al ser preguntado por el caso de Zamora: «No sé ni de qué me habla, no tengo ni idea». Luego, el líder de la formación ultra se ha remitido a los órganos internos y al comité de garantías como salidas para aquellos que quieran poner en conocimiento de la dirección cualquier asunto de esta índole.
Abascal ha realizado estas declaraciones en Toro, donde ha ofrecido una declaración ante los medios y se ha dado un baño de masas entre la gente – muchos de ellos, jóvenes – que ha acudido a ofrecerle su respaldo, a hacerse fotos con él o a plantearle algunas cuestiones. El líder de Vox ha atendido a sus seguidores durante aproximadamente una hora antes de seguir su ruta por Castilla y León, en la que está asumiendo en primera persona el peso de la campaña, por delante incluso de su candidato autonómico, Carlos Pollán, y, por descontado, de la cabeza de lista provincial, Marisa Calvo.
En ese contexto, Abascal ha entrado en el cuerpo a cuerpo dialéctico con Mañueco, a quien ha afeado uno de los comentarios realizados por el aspirante popular en el debate televisivo del pasado jueves durante una argumentación sobre el tema migratorio. «Yo entiendo que esa afirmación de Mañueco diciendo que los de Vox queremos que se tire a los seres humanos al mar es, en realidad, una renuncia a pactar con Vox. Creo que tendrá que elegir otros apoyos si los necesita», ha deslizado el mandatario de la formación ultra.

Abascal es consciente de que los números apuntan a un casi inevitable pacto entre el PP y Vox en Castilla y León, por lo que sigue apretando a los populares en lo que parece el camino previo a una negociación. Igual que antes en Aragón o en Extremadura: «Creo que hay límites que no se pueden sobrepasar y que el señor Mañueco los está sobrepasando», ha insistido el líder de Vox.
El feminismo, «una herramienta de confrontación»
A partir de ahí, Abascal se ha ceñido a su discurso contra Pedro Sánchez, centrado esta vez, a las puertas del 8M, en asuntos como el feminismo: «Se ha convertido en una herramienta de confrontación entre hombres y mujeres. El feminismo institucional defendido por el Gobierno, por toda la extrema izquierda y en muchos casos por el Partido Popular ha dado lugar a una ley de violencia de género que no ha servido para contener la violencia», ha destacado el líder de Vox, que volverá a la provincia presumiblemente este martes.

