La Plataforma en Defensa del Medio Ambiente y Medio Rural de Villalcampo denuncia públicamente la crítica situación que atraviesan los vecinos de la localidad, quienes cumplen este sábado diez días sin suministro de agua potable y «sin una alternativa de abastecimiento digna por parte del Consistorio».
La crisis comenzó el pasado jueves 19 de febrero, cuando el alcalde de Villalcampo, Miguel Ángel Martín Miguel, publicó un bando informando de que el agua de la red no es apta para el consumo humano debido a la excesiva turbidez. «Pese a la gravedad de la restricción, el Ayuntamiento no suministró agua embotellada hasta el día siguiente, y lo hizo de forma insuficiente: una única entrega de una garrafa de 10 litros por vivienda».
«Desde aquel primer y único reparto, los vecinos no han vuelto a recibir agua potable, viéndose obligados a costearla de su bolsillo o a desplazarse a otras localidades para cubrir necesidades básicas como beber o cocinar. Estamos ante un caso de abandono total. No se puede dejar en el olvido un servicio esencial, las actuaciones deberían haber sido inmediatas y recurrentes», apuntan las mismas fuentes.
La Plataforma califica la situación como un nuevo episodio de falta de mantenimiento de las instalaciones municipales. Recuerdan que Villalcampo capta sus aguas del río Esla, que habitualmente baja en mejores condiciones que el Duero, «por lo que la persistencia de la turbidez tras tantos días evidencia una gestión ineficaz de los sistemas de filtrado y tratamiento». El movimiento vecinal exige un reparto más ágil y generoso, un informe público sobre el estado del agua y un plan de inversiones para que esto no vuelva a repetirse.
«El agua es un derecho básico. No permitiremos que Villalcampo siga siendo ignorado por sus propios representantes», concluyen las mismas fuentes. Aunque el agua no puede usarse para beber o cocinar, sí que es apta para otro tipo de usos.
