En el escenario hipotético de que la igualdad fuese máxima en las elecciones a las Cortes del próximo 15 de marzo en la circunscripción de Zamora y siete partidos se repartiesen los siete procuradores en liza, aún quedarían nueve candidaturas sin premio. Se sabe desde hace semanas: los vecinos de la provincia podrán elegir entre 16 listas en los comicios autonómicos. Variedad como nunca para escoger el mismo número de representantes que siempre (siete desde 2003). Y un empacho de siglas sin precedentes.
Jamás se habían presentado tantas candidaturas por la provincia a unas elecciones autonómicas. Hasta ahora, la vez que más, habían concurrido trece. Ocurrió en 2015. Y diez de ellas se quedaron sin representantes. Es más, seis ni siquiera alcanzaron el 1% de los votos. La experiencia dice que varias de las listas que se presentan por Zamora esta vez se asoman a ese escenario de convertirse en opciones sin apenas respaldo.
En ese mismo 2015, la candidatura del Partido Castellano-Tierra Comunera cosechó el peor resultado de la historia de la circunscripción de Zamora en un proceso a las Cortes: 99 votos. Pero la realidad es que, a lo largo de las once elecciones de esta índole que ha acogido la provincia, más de un tercio de las listas presentadas se ha quedado por debajo de ese listón básico ya mencionado del 1%. Por poner en contexto, el procurador más barato lo sacó el CDS en 1991, con más de un 10% de los apoyos y cuando se repartían ocho asientos en lugar de los siete actuales.
En realidad, en esas once elecciones autonómicas en Zamora, el botín siempre suele quedarse en manos de los mismos partidos: desde 1983 hasta 2022, ambos incluidos, Alianza Popular y Partido Popular acumulan 45 procuradores por la provincia. Luego, viene el PSOE con 32. Después, un largo espacio en blanco. Y ya ahí los dos del CDS (1987 y 1991), el de Podemos (2015), el de Ciudadanos (2019) y el de Vox (2022).
Lo cierto es que, aunque la provincia se ha acostumbrado últimamente a repartir los procuradores entre tres, en seis de las once elecciones autonómicas celebradas en Zamora, populares y socialistas se quedaron con todo. Sucedió, por ejemplo, en 2003 o en 2007, a pesar de que se presentaron doce listas en cada uno de esos procesos. Generalmente, la elevada concurrencia no hace mella en la fuerza de los partidos grandes.
Por apuntarlo, basta decir que los años en los que menos listas se presentaron fueron 1983 y 1991, con solo seis, y 1995, con cinco. En este caso, tan solo concurrieron con premio el Partido Popular y el PSOE y, sin él, Izquierda Unida, Prepal y una lista de El Partido de El Bierzo, que pudo sacar candidatura en Zamora y que se quedó con algo más de 300 votos.
La marca berciana es, quizá, una de las más curiosas de todas cuantas se han presentado a lo largo de estos más de 40 años a los comicios autonómicos por la provincia de Zamora. Si uno se pone a sumar, son más de treinta propuestas diferentes, teniendo en cuenta que muchas repiten de un año para otro. Aquí, la insistencia de Prepal es conocida. Siempre concurre, aunque nunca esté cerca de obtener un representante.
Marcas de todo tipo
Aparte de eso, los zamoranos han visto desfilar por las papeletas todo tipo de marcas regionalistas, de izquierdas y muy de izquierdas, de derechas y muy de derechas, de nicho y zamoranistas, claro. Entre esas últimas aparecen, por ejemplo, Unión del Pueblo Zamorano, Zamora Unida, Adeiza, Zamora Decide o Por Zamora. Ni por esta vía ni por la del regionalismo ha habido mella en las marcas nacionales, que siempre imponen su fortaleza.
De cara a los comicios de 2026, aparte de las que ya se habían presentado en otras ocasiones, se estrenan tres: Se Acabó La Fiesta (SALF), Nueve Castilla y León y Soberanía Alimentaria Española. La encuesta reciente del CIS no les da opciones de obtener un procurador. Pero eso, salvo contadas excepciones, es lo que ocurre con casi todas.
