La propuesta del Ministerio de Trabajo de volver a subir el Salario Mínimo Interprofesional para este año 2026 hasta situarlo, según las informaciones difundidas por el propio Ejecutivo, en doce pagas de 1.221 euros brutos para los trabajadores que estén ocupados a jornada completa, afectará de entrada a más de 24.000 trabajadores de la provincia de Zamora. Son, según los datos de la Agencia Tributaria (elaborados con las declaraciones de la renta del año 2024) los que tienen a día de hoy acuerdos de trabajo que refieren al sueldo base. Para el resto de los trabajadores, alrededor de 40.000, los que cobran más que el salario mínimo, esta medida no tendría aplicación directa.
Estos son los números principales, pero la subida del salario base tendrá más influencia en la provincia de Zamora. La tiene, principalmente, en la negociación de los convenios colectivos. Los reiterados aumentos del SMI en los últimos años han hecho que cada subida «arrastre» a un número mayor de trabajadores, pues el sueldo mínimo se está acercando cada vez al salario medio de la provincia de Zamora. Pero tiene otros efectos. Afecta, en los convenios colectivos, a las categorías más bajas. Lo que sucede es que, al subir el SMI y no renovarse el convenio, las categorías bajas ven como los sueldos suben y las siguientes se quedan conforme están, lo que hace que el escalón entre unos trabajadores y sus superiores, en ciertos sectores sea insignificante.
Esto en los convenios en los que la subida del SMI se aplica por defecto, algo que no siempre sucede. Los sindicatos, en los últimos años, han denunciado de forma reiterada que en Zamora hay convenios colectivos que rigen las condiciones laborales de trabajadores y que se encuentran todavía con ciertas categorías por debajo del SMI. Esto es ilegal pero, para corregirlo, es necesario sentar a la mesa de renovación del convenio colectivo y llegar a un acuerdo. Si no hay acuerdo, las empresas no modifican sus condiciones, lo que deja a decenas de trabajadores de sectores precarizados cobrando por debajo de lo que marca la ley.
En Zamora, el sueldo mínimo en 2025 era de 1,43 veces el sueldo medio. En números reales, 1.184 euros de salario base frente a los 1.747 que marcan los ingresos del trabajador medio según los datos de la Agencia Tributaria. Con la subida del SMI esta distancia se acortará aún más. La diferencia entre salario mínimo y salario medio no ha hecho otra cosa que disminuir en los últimos años. En el año 2020, el de la pandemia, el sueldo base era de 950 euros y el medio de 1.472, 1,54 veces más. En 2015 el SMI era de unos exiguos 648 euros frente a los 1.312 de salario medio en Zamora, el doble. Los datos muestran uno de los efectos de las continuas subidas del sueldo base. No es malo que suba para los trabajadores afectados, evidentemente, pero al no subir en la misma proporción ni al mismo ritmo el resto de salarios, las subidas legales afectan cada vez a más trabajadores. Es decir, cada vez hay más gente cobrando el sueldo mínimo o una cantidad muy similar.
Desde que Pedro Sánchez asumió la presidencia del Gobierno en junio de 2018, el Salario Mínimo Interprofesional en España ha experimentado un crecimiento histórico del 61%. Esta progresión ha llevado la cuantía desde los 735,90 euros mensuales de 2018 hasta los 1.184 euros vigentes en enero de 2026.
Cuando Sánchez llegó a la Moncloa, el salario mínimo se situaba en 735,9 euros. El primer gran impulso se produjo en 2019 con un incremento del 22,3%, elevándolo a 900 euros. Desde entonces, la revalorización ha sido constante, alcanzando los 1.134 euros en 2024 y consolidándose en los 1.184 euros mensuales tras la última subida aplicada con efectos desde 2025. Este aumento del 61% contrasta con el periodo 2008-2018, donde el SMI solo creció un 22,7%, y supera significativamente la inflación acumulada en el mismo periodo, que se estima en un 23%.
