Los bomberos de Zamora han presentado este jueves un nuevo recurso para optimizar los rescates en entornos fluviales. Se trata de un dron acuático de superficie especialmente enfocado a la gestión de emergencias y corrientes complejas.
Una de las finalidades de este dispositivo es garantizar y elevar la seguridad de los propios rescatadores, permitiendo una intervención inmediata ante caídas accidentales, conductas autolíticas o situaciones de peligro en la superficie del agua. Gracias a este sistema, los efectivos pueden actuar de manera directa desde la orilla, sin la necesidad inicial de botar una embarcación ni de internarse en el agua.
El manejo del dron se realiza de forma sencilla mediante un joystick. Si la víctima se encuentra consciente en la superficie, puede asirse directamente al cuerpo del dron para ser remolcada de forma automática hasta la orilla.
En casos más complejos, el dron funciona como un vehículo de aproximación avanzada. Debido a su alta potencia, es capaz de arrastrar a un rescatador junto a una segunda persona, facilitando que el bombero llegue rápidamente hasta la víctima, la asegure y ambos sean devueltos a tierra firme. De esta manera, el dron se convierte también en un elemento clave de prevención de riesgos laborales para el propio equipo de intervenciones.
El equipo está fabricado en metacrilato de alta resistencia, lo que lo convierte en un dispositivo prácticamente indestructible frente a impactos contra rocas, muros o muelles. El dron tiene unas medidas de 80 centímetros de ancho por un metro de alto y un peso de un kilo. Está diseñado para trabajar de forma reversible en ambas direcciones, por lo que si el dron llega a volcar por el oleaje o la corriente, sigue operativo al 100%.
Además, cuenta con una autonomía de 30 minutos de uso continuado y alcanza una velocidad de 15 a 20 nudos gracias a su sistema de propulsión de dos turbinas, similar al de una moto náutica. Su fuerza es tal que permite mover incluso una embarcación. En cuanto a su tecnología, el sistema de radiocontrol utiliza tecnología militar, lo que garantiza que jamás se pierda la frecuencia ni sufra interferencias. Ofrece un rango de manejo óptimo de 300 metros al nivel del agua (con un alcance máximo de hasta 500 metros de distancia), permitiendo a los operadores pilotarlo desde puentes, orillas o incluso desde otras embarcaciones.
