Alrededor de cien vecinos de Palacios del Pan han mostrado a la empresa que impulsa el parque eólico en el pueblo su descontento con la inversión anunciada. Una inversión, insisten desde la plataforma vecinal creada para luchar contra la implantación de las renovables «de esta manera salvaje», que viene «contaminada». Los vecinos aseguran que la empresa indicó en la reunión que el parque de molinos, en pleno funcionamiento, daría empleo a «cuatro personas», a las que hay que sumar, según las cuentas de la empresa, «las setenta» que una fábrica de la misma sociedad empleará en el polígono industrial de Monfarracinos. Cuando acaben las obras, se entiende.
En la reunión, celebrada el pasado miércoles por la tarde a petición de la empresa, estuvieron presentes además representantes de la Federación Zamora en Pie y de colectivos más versados en la pelea contra las macrorenovables, como representantes de Otra Vez No en Sayago. «La empresa estaba recibiendo información del Ayuntamiento sobre la disconformidad en el pueblo y no se la creía. Quisieron venir a explicar el proyecto y se encontraron con lo que se les estaba diciendo, que Palacios del Pan no quiere estos molinos», asegura Alba González, portavoz del movimiento vecinal, en declaraciones a este periódico. Los representantes de Ignis, por su parte, insistieron en los beneficios económicos para el pueblo y para los vecinos con fincas afectadas por la construcción, que recibirían una buena inyección económica si esto sale adelante. Unas afirmaciones que para los vecinos asistentes a la reunión no buscan más que «poner a unos contra otros» en el pueblo.
Por lo demás, los vecinos e instituciones, como el Ayuntamiento de Palacios del Pan, que presentaron alegaciones están ahora recibiendo la contestación. En total se presentaron unas 150 alegaciones, la mayoría por parte de vecinos del pueblo que ven sus derechos afectados y sus intereses comprometidos por la instalación de los molinos. La empresa ha contestado de momento al Ayuntamiento y a un puñado de vecinos, a los que insiste en los beneficios de una energía verde que no se quedará en el pueblo. «Teoría, que ya nos sabemos. Nada más», insisten los vecinos contrarios al proyecto.
El proyecto en cuestión recoge la posible instalación de siete molinos de viento de grandes proporciones, de hasta 112 metros de altura de buge y un diámetro de pala de más de 170 metros, lo que eleva el total cuando la pala está en lo alto a casi 190 metros desde el suelo. Los molinos irían en tierras de labor fértiles. Sin embargo, la cuestión que más preocupa en la zona es la cercanía de los molinos a las casas. El propio proyecto reconoce una cercanía que, si bien (posiblemente) no medida desde los propios generadores, si bordea la legalidad. El documento asegura textualmente que «los núcleos urbanos más cercanos a la zona de aerogeneradores, Andavías y Palacios del Pan, se encuentran a 0,6 y 0,8 kilómetros respectivamente». Valdeperdices está a 900 metros.
La cuestión es que la legislación prohibe a las empresas de renovables instalar molinos de viento en lugares que se encuentren a menos de mil metros del suelo urbano, algo que, de acuerdo con el informe de impacto ambiental de este proyecto, se estaría incumpliendo. La afectación al paisaje, reconoce también la empresa, sería «media-alta», pues las dimensiones de los molinos «y el hecho de que estén en zonas ligeramente elevadas hacen que sean visibles a distancias considerables en varios núcleos urbanos» y desde varias carreteras del entorno.
La empresa va más allá y reconoce que pueden existir molestias para la población cuando el parque esté en funcionamiento, en el hipotético caso de que llegue a estarlo. Las principales, relacionadas con el ruido de los molinos. «El funcionamiento de los aerogeneradores puede suponer molestias por ruido que son evaluados» como «significativos». Entre los aspectos positivos la empresa habla de cuestiones que poco o nada tienen que ver con las implicaciones más locales. Hay una reducción de emisión de gases de efecto invernadero, dicen, y un efecto «positivo para el tejido socioeconómico local» en «concepto de pago de rentas por la utilización de los terrenos».
