Cuando el primer tren con viajeros de Zamora llegue a Madrid una mañana cualquiera a partir de este 20 de mayo, ya habrán desembocado en la capital de España cinco servicios con origen o parada en Valladolid. Los viajeros laborales de la ciudad vecina tienen múltiples opciones para llegar al trabajo antes de las nueve de la mañana. La primera, con salida a las 6.23 horas y llegada en torno a las 7.30. Con esas posibilidades, ir y venir a diario se convierte en un esfuerzo viable.
Por su parte, los viajeros de Zamora que también quieren vivir en su ciudad y trabajar en Madrid tienen la posibilidad de llegar, como muy pronto, a las 8.56 horas. Eso, cuando el tren es puntual. La cuestión de la fiabilidad es otro melón. El agravio comparativo resulta evidente y es uno de los argumentos que esgrime la asociación de usuarios del AVE cuando demanda un servicio verdaderamente madrugador: otras capitales de provincia ubicadas a una hora u hora y media de Madrid sí disfrutan de alternativas para llegar pronto a la capital de España.
El ejemplo de Valladolid es paradigmático, y se une a otros dos bastante claros: el de Segovia y el de Cuenca. En el caso de la capital castellano-manchega, en 2022 se puso en marcha un servicio con origen en Albacete que, según los horarios que estarán en vigor a partir de la próxima semana, recoge a los viajeros en la capital conquense a las 6.15 de la mañana y se planta en Madrid a las 7.34.
En este caso, Cuenca se aprovecha de su ubicación en la línea, pero la realidad es que dispone de un servicio que atiende sus necesidades, sea cual sea la casuística particular. Lo mismo le sucede a Segovia, que aprovecha su cercanía con Madrid, a poco más de media hora en alta velocidad, para disponer de trenes tempranos. El primero, que sale a las 6.50, llega a la capital de España a las 7.22 horas.
En línea con lo de Segovia, uno de los planteamientos que hace la asociación de usuarios es que ese tren no tenga origen en la ciudad castellana, sino en Zamora. Ni siquiera habría que alterar los horarios actuales para la capital vecina. Simplemente, fijar un horario de salida en torno a las seis de la mañana desde la terminal zamorana para que los trabajadores tuvieran la opción de hacer un viaje laboralmente más lógico. Ahora, para muchos, llegar a las nueve a Chamartín es demasiado tarde.
Otros horarios
Lo cierto es que las 8.56 como hora de la primera llegada a Madrid desde Zamora fija un tiempo anómalo para lo que son las frecuencias de las ciudades más cercanas a la capital de España, pero también para algunas bastante más alejadas. Por ejemplo, de Alicante parte un tren a las seis menos diez que está en Madrid a las ocho y veinte. Hasta los Media Distancia de Ávila o Salamanca llegan media hora antes que el primero de Zamora.
Es más, hasta desde León, Palencia o Burgos, con trayectos más largos, se llega antes a Madrid que desde Zamora, cuyos usuarios volverán a poner el asunto encima de la mesa de trabajo del tren que se celebra este martes.
