La tasa de interinidad del profesorado se ha disparado en Zamora en la última década. Si hace doce años, en el curso 2013-14, solamente el trece por ciento de los profesores que daban clase en los centros públicos tenían contratos temporales, ahora el porcentaje supera el 34%, según los datos recogidos por el sindicato CSIF en un informe sobre educación presentado a nivel nacional. Informe que asegura que en la región la tasa de interinidad ha subido la friolera de 21 puntos en los últimos doce años, uno de los mayores incrementos de España. En el conjunto nacional, el treinta por ciento de los profesores son interinos y la cifra ha aumentado un 16% desde los datos que sirven de base para el estudio.
Paralelamente, y aunque la matriculación de alumnos en centros públicos sigue siendo mayoritaria, ha disminuido el número de estudiantes en colegios financiados al 100% por la Junta de Castilla y León. Ahora, con los últimos datos, estudian en colegios públicos de la provincia dos de cada tres alumnos, lo que significa que el tercero en discordia recibe su educación obligatoria en un centro concertado. Datos que van en la línea de los que se aprecian en España y que no suponen un cambio drástico con respecto al curso 2009-10, el que sirve de base en esta ocasión, pues entonces eran un 68% los estudiantes de colegios públicos y un 32% los de la enseñanza concertada.
De otro lado, los docentes vuelven a poner el acento en sus retribuciones y en las diferencias que existen entre comunidades autónomas. En Zamora, un maestro percibe como término medio (sin entrar en consideraciones como trienios o carrera profesional) , 280 euros menos al mes que su colega del País Vasco. Es en Euskadi donde más cobran los profesionales de la enseñanza y, según las actualizaciones salariales que estiman las consejerías, donde más cobrarán dentro de unos años. En la provincia, un maestro cobra, brutos mensuales, 2.303 euros, cantidad que aumentará hasta superar los 2.400 dentro de dos años como consecuencia de las actualizaciones salariales pactadas entre administración y sindicatos. Y eso que Castilla y León no está entre las regiones que salen peor paradas. En 2028 un maestro en País Vasco percibirá 534 euros brutos mensuales más que uno en Ceuta o Melilla. «Esta asimetría genera incentivos para la concentración del talento docente en las comunidades con mayor músculo financiero y dificulta la cobertura de plazas en los territorios con mayores necesidades educativas. La convergencia retributiva requiere una reforma del modelo de financiación autonómica que ningún acuerdo de ámbito nacional puede resolver por sí solo», insisten desde el sindicato CSIF.
Por otra parte, el informe insiste en que ahora hay menos alumnos que hace quince años (lógico, consecuencia de la despoblación) y celebra que la ratio de alumnos por profesor (8,58 en centros públicos) esté entre las más bajas del país. El gasto educativo por alumno en la provincia de Zamora es de 8.143 euros, también por encima de la media, y el abandono escolar temprano, de poco más del diez por ciento, se encuentra en los valores normales del país. Por contra, como también se conoce, Castilla y León destaca en los resultados del informe PISA.
Los datos analizados demuestran un esfuerzo de mejora del sistema educativo que no se ha traducido en mejores resultados: el gasto educativo nominal ha aumentado casi un 40 por ciento, pero la inflación acumulada devora prácticamente todo ese incremento. Aún así, el sistema educativo se diferencia bastante al de 2009: la tasa de abandono escolar temprano ha caído 18 puntos porcentuales, el número de docentes públicos ha crecido un 16,5 por ciento y la Formación Profesional ha doblado su alumnado, entre otros indicadores.
