
La gestión del espacio público requiere un equilibrio delicado entre la estética, el respeto a la historia y, por encima de todo, la funcionalidad para los ciudadanos. Con esta premisa, hemos presentado ante el Ayuntamiento de Tábara una serie de alegaciones técnicas al proyecto de remodelación de la Plaza de La Torre. Estas alegaciones no nacen del rechazo a la mejora de dicho emplazamiento, sino del convencimiento de que el proyecto aprobado actualmente debe revisarse para no comprometer el día a día de nuestro pueblo ni la salud de sus cuentas públicas.
Funcionalidad y accesibilidad: el eje de las alegaciones
El núcleo de nuestras objeciones reside en el uso real de la plaza. Tábara ejerce como cabecera de comarca, recibiendo a diario a vecinos de localidades cercanas que necesitan acceder de forma ágil a servicios básicos como la farmacia, el banco o los comercios.
Las alegaciones subrayan que el exceso de mobiliario urbano previsto en el diseño actual supone una barrera para la accesibilidad, especialmente crítica para nuestra población mayor. Una plaza llena de obstáculos ornamentales puede ser visualmente atractiva, pero si dificulta el tránsito o la parada necesaria para realizar gestiones, se convierte en un espacio fallido. Por ello, proponemos una intervención más limpia: centrar los cambios en adoquinar y delimitar estéticamente el entorno de la Iglesia de Santa María y la Torre. Esta solución permite dar valor al monumento sin sacrificar la operatividad del espacio.
La estabilidad presupuestaria bajo la lupa
Otro bloque fundamental de las alegaciones es el financiero. El proyecto plantea ejecutarse íntegramente con recursos propios, una decisión de tal calado que la propia secretaría del Ayuntamiento advirtió en pleno sobre los riesgos de incumplir la Ley de Estabilidad Presupuestaria del Estado. De hecho, fue necesaria una modificación de crédito para dar encaje legal a este gasto.
Desde un punto de vista técnico, las alegaciones sostienen que es innecesario tensionar de esta forma las arcas municipales. Simplificar el proyecto —eliminando elementos accesorios de mobiliario y centrándose en el tratamiento del suelo y la puesta en valor del patrimonio— permitiría una ejecución mucho más económica y responsable, sin renunciar a la belleza que el entorno de nuestro monumento merece.

Una alternativa constructiva
Lejos de ser una crítica vacía, las alegaciones van acompañadas de una alternativa técnica elaborada por un profesional. En ella se demuestra que es posible proteger nuestra identidad monumental y, al mismo tiempo, mantener una plaza funcional y dinámica para los negocios y la vida vecinal.
El respaldo de más de 1.500 firmas acredita que estas alegaciones recogen una preocupación social real. No se puede llevar a cabo esta obra tan drástica para la vida funcional de Tábara, sino mejorarla con sentido común. Solicitamos al Ayuntamiento que tome en consideración estas alegaciones para que el proyecto definitivo sea el resultado de escuchar a quienes viven, trabajan y transitan nuestra plaza cada día.
Sara Pedrero, concejala del Partido Popular en el Ayuntamiento de Tábara y vecina del pueblo

