La Unidad de Carreteras, dependiente del Gobierno central, ha señalado a las siete media de la tarde de este domingo que «no hay evidencias de colisión» en la zona del pretil de hormigón caído desde el paso de la A-66 a la N-122 a la altura de Villagodio. Todo, después de hablar inicialmente del golpe de un vehículo, «posiblemente un camión», como causa del incidente.
El envío de mensajes contradictorios desde las propias fuentes oficiales siembra las dudas sobre un hecho que podría haber sido peor. Esa zona de la N-122 en particular tiene mucho tránsito tanto para ir a los pueblos cercanos – resulta más rentable que viajar por la autovía – como para los desplazamientos a las empresas que se ubican más adelante.
Por suerte, en esta ocasión, cuando el hormigón cayó sobre la carretera, no pasaba ningún coche por la zona, lo que ha evitado una desgracia personal.
Ahora, ante la pérdida de fuerza de la hipótesis del camión, y a la vista de que «no se descartan otras causas», habrá que esperar más estudios para conocer las causas reales del derrumbe.
