El Ayuntamiento de Zamora va a comenzar a trabajar en la restauración de hábitats ribereños para implantar soluciones de infraestructura verde urbana. Este es uno de los principales objetivos del proyecto europeo Oeterra, que nace para ampliar el Observatorio Ecológico Transfronterizo Duero, que se creo con el proyecto OET Durius.
La intención de esta nueva iniciativa es «proteger y conservar la biodiversidad en los espacios naturales y rurales, y valorizar los ecosistemas y el medio ambiente urbano, con el reto de reducir toda forma de contaminación».
Desde el Ayuntamiento, han remarcado que el Duero y sus afluentes «son corredores clave en el territorio, pero su continuidad ecológica se ve comprometida al atravesar núcleos urbanos, por lo que uno de los grandes retos es mejorar la conectividad de estas riberas con entornos urbanos».
En este contexto se enmarca el proyecto para Zamora, que pretende intervenir en dos puntos estratégicos como son la ribera del Valderaduey y la zona de las Aceñas de Gijón, incluyendo actuaciones en infraestructuras azules. Las intervenciones se incluyen dentro de la Estrategia de Infraestructura Verde Zamora 2040.
Las acciones que se realicen estarán orientadas a la adaptación del cambio climático y la reducción del riesgo de inundaciones, «promoviendo la biodiversidad y los servicios ecosistémicos». Igualmente, «se pretende la restauración de dinámicas hidrológicas que favorezcan la resiliencia del entorno natural, reduciendo la fragmentación ecológica».
