El gasóleo agrícola se ha encarecido cerca de un treinta por ciento en cuatro días como consecuencia del estallido de violencia en Oriente Medio. Lo denuncia UCCL Zamora, que reclama medidas urgentes para paliar el golpe que este encarecimiento supondrá sobre la rentabilidad de las explotaciones agrarias. «UCCL Zamora reclama la imposición fiscal más baja posible para el gasóleo y una devolución
acelerada del Impuesto Especial sobre Hidrocarburos, el IEH, entre otras medidas».
Desde el 28 de febrero, fecha en la que se desencadenó el conflicto bélico en Oriente Medio, el precio del gasóleo agrícola ha reaccionado con una subida fulminante, sin que se haya producido interrupción alguna del suministro en España y reclama medidas urgentes para frenar la escalada». Los agricultores estiman que la subida de precio no responde a cuestiones económicas sino a la especulación de los distribuidores. «En este sentido, se está reproduciendo un patrón que el sector conoce demasiado bien:
ante cualquier tensión internacional, los precios suben con rapidez; cuando la situación se estabiliza, las
bajadas son lentas y parciales». Mientras, denuncian, «el Gobierno se beneficia de cada céntimo adicional que paga el campo».
La organización recuerda que, durante 2025, el precio del gasóleo agrícola osciló entre un mínimo
de aproximadamente 1,080 euros por litro (media nacional) a mediados de junio, hasta un máximo de
1,18 euros por litro de finales de febrero. «Con un consumo anual de unos 2.000 millones de litros, la
diferencia entre pagar el gasóleo a 1,08 o pagarlo a 1,18 sería de 200 millones de euros de sobrecoste
para agricultores y ganaderos. Habrá que ver en cuánto se pone ahora» señala UCCL, recordando que en los meses siguientes al inicio de la guerra en Ucrania llegó a alcanzar los 1,7 euros por litro.
El 25% del precio del gasóleo son impuestos y «la devolución del IEH se produce demasiado tarde», dicen desde el sector.
