La Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Zamora dará este martes el visto bueno al proceso previo para el modificado de la obra del Mercado de Abastos, un documento que presenta la dirección de obra en el que enumera las múltiples cuestiones halladas después del inicio de los trabajos que hacen que la obra vaya a encarecerse en más de un millón de euros, según las previsiones. Aunque aún es pronto para determinar las cantidades que se manejan, en el Ayuntamiento de Zamora dan por supuesto que el alza propuesta rondará el 30% del total del precio de adjudicación, esto es, algo más de 1,2 millones de euros.
Lo fundamental del modificado es la necesidad de conectar el Mercado de Abastos con un tercer centro de transformación eléctrico, algo que no estaba previsto cuando se hizo el proyecto inicial (que data de 2019, cuando era suficiente con conectarlo a dos centros de transformación) pero que ahora es necesario. Para ello habrá que abrir una zanja por la calle de la Brasa y atravesar la plaza de Fernández Duro y Santa Clara hasta llegar a la plaza de Castilla y León, donde está el centro de transformación en cuestión. Una modificación, solo esta, que ya supone varios cientos de miles de euros.
Pero hay más, según detalla el concejal responsable de la obra, David Gago. Bajo el Mercado de Abastos apareció una atarjea cegada, sin uso y, por tanto, desconocida para el Ayuntamiento. «Habrá que levantarla, datarla y conservarla», así como acometer «el traslado de los restos arqueológicos, de todos los que han aparecido», más de los que en principio se esperaban. En estas cuestiones, Patrimonio interviene, con todo lo que ello supone. También apareció, en la marquesina, amianto. «No estaba distribuido de forma uniforme y ha aparecido en algunas zonas donde se hicieron catas previas. No supone un gran desembolso económico pero es otra de las partes que incluirá el modificado», apostilla Gago. Y, después, se incluirán los incrementos de precio en los materiales o puntualizaciones en las mediciones, algo típico en este tipo de proyectos.

La tramitación del proyecto hará que durante las próximas semanas la obra avance «a medio gas», al menos mientras el Ayuntamiento lleve a cabo toda la extensa tramitación que toca ahora llevar a cabo. El modificado de la obra excede del 20% que la ley de Contratos del Sector Público establece como “tope” para una autorización “estándar”, por lo que se exigen más documentos, más informes y, en suma, más vigilancia para autorizar la operación. Los técnicos tendrán que evaluar ahora que la petición de modificado de la empresa se adapta a lo que marca la ley (básicamente, lo que se trata de determinar es que son cuestiones sobrevenidas, no imputables ni a los redactores del proyecto ni a la constructura o al Ayuntamiento). Cuando esto esté claro será momento de poner sobre la mesa las cantidades, aún no determinadas pero que superarán el treinta por ciento y podrían llegar al 33%. Si todo está correcto, se liberarán las cantidades oportunas y continuará la obra.
“Cada modificado alarga un poco los plazos”, es consciente Gago, aunque la obra no debería retrasarse en exceso tras la aprobación de este cambio en las cantidades y en el proyecto. “Yo creo que a finales de año podría estar”, asegura el edil responsable del área de Promoción Económica. La obra funciona ahora al ralentí, con los operarios encargándose de realizar trabajos que no estén incluidos en el modificado presentado. Una de las cuestiones en las que se trabaja es en solucionar las “ondulaciones” aparecidas en la cubierta, que tienen como causa la estructura de madera instalada debajo. “Todavía no sabemos si es un problema de los materiales o de su almacenamiento, pero será el responsable el que tenga que asumir ese sobrecoste. En cualquier caso, no es problema que tenga que resolver el Ayuntamiento” de Zamora, puntualiza Gago.
