Adif apunta a un «problema en las instalaciones», y no en vía, como causa de la limitación a la operativa que se impone desde el pasado jueves entre Vilavella, en Orense, y la bifurcación de Pedralba, en Zamora. Una limitación que obliga a que los trenes circulen por la zona a menos velocidad de la habitual (a ochenta kilómetros por hora) y que provoca retrasos en la operativa. Los retrasos, de los que el administrador ferroviario no da más detalles, pueden obedecer «a problemas con los sistemas de comunicación o con la señalización», apunta Adif como causas más probables. Las demoras ocasionadas son más leves que los del jueves y viernes pasado, pero aún se registran. Donde la vía está habilitada al 100%, dice Adif, es entre Zamora y Medina del Campo, tramo en el que los trenes circulan a su velocidad habitual.
No es la única incidencia del día. El tren con salida desde Madrid a las 8.25 de la mañana y llegada prevista a Zamora a las 9.43 trae un retraso importante. Llegará a las once de la mañana, según la información más actualizada, más de una hora después de su tiempo previsto. Adif asegura que la infraestructura no presenta problemas al sur de Zamora, por lo que este retraso es causa de la operativa. Renfe no ha dado explicaciones al respecto.
