Los agricultores han vuelto este jueves a las calles. Alrededor de treinta tractores han recorrido desde las diez de la mañana distintos puntos de la contorna de Zamora y de Benavente para protestar por la situación del sector, con explotaciones que tienen rentabilidades cada vez más comprometidas y precios cada vez más altos. Pilar de las Heras, presidenta de la asociación de agricultores zamoranos Agrygalza, lamenta la situación de los profesionales del gremio, asegura que se «está produciendo por debajo de costes» y que la situación se va tornando en insostenible. «Si esto sigue así en 5, 10 o 15 años será el final para muchos compañeros», lamenta de las Heras.
Las peticiones son varias y el sector asegura que no ha habido grandes avances en los últimos dos años. En la memoria perviven las grandes tractoradas de finales de enero y principios de febrero del año 2024, cuando los agricultores paralizaron la provincia con protestas en todas las vías de comunicación. Se intentaron retomar, sin éxito, las manifestaciones el año pasado y se vuelve a intentar ahora, aunque la movilización generada tenga de momento poco que ver con aquella. Los motivos, prácticamente los mismos, mención especial para el acuerdo con Mercosur. «Firman un acuerdo para comprar alimentos a Mercosur sería la puntilla para nuestro sector. Estamos compitiendo con una mano de obra que cobra mucho menos y con unas explotaciones que utilizan unos fertilizantes y pesticidas que nosotros tenemos prohibidos», dicen los agricultores. «Nos exigen unas normativas, una calidad que muchas veces es imposible de conseguir. Van a acabar con nosotros y, cuando no tengan competencia, venderán sus productos al precio que quieran», dicen desde la asociación convocante de la tractorada de este jueves.

Los agricultores apuntan al Gobierno. «No entendemos por qué el Gobierno quiere destrozar el sector productivo de España y romper la cadena alimentaria. No lo vamos a tolerar», apunta Pilar de las Heras. «Van a entrar productos a precios muy bajos y va a haber problemas, no lo vamos a tolerar. Hay cultivos, como el cereal, en los que ya vamos directamente a pérdidas, esto es inaguantable», censuran las mismas fuentes.
Los tractores han partido desde el polígono de La Hiniesta y se han encaminado a Moraleja del Vino por Cardenal Cisneros. Después han regresado a la ciudad para aparcar en La Marina. Desde ahí los agricultores convocantes han desplazado a la Subdelegación del Gobierno, donde aspiraban a mantener una reunión con el subdelegado del Gobierno, aunque finalmente la protesta se ha cerrado con la lectura de un manifiesto frente a la sede del Ejecutivo central en la provincia.

En él, el sector ha incidido en lo denunciado antes. Lamentan las restricciones, los «recortes», dicen, a la rentabilidad de sus explotaciones, y la burocracia necesaria para poder llevar el negocio. Insisten además en que sus reivindicaciones defienden además a otros sectores, como el transporte, y hablan de los beneficios que la salud de los consumidores obtendría de tener éxito en sus reivindicaciones. «Pedimos por el bienestar saludable de los consumidores, porque en la actualidad están entrando muchos productos de terceros países, como Marruecos, con escasos controles sanitarios, tratados con fitosanitarios que llevan prohibidos en España más de veinte años».
El campo exige protección y «no más leyes dictadas para favorecer a las multinacionales», que van a «conseguir el control de la soberanía alimentaria» con «la convivencia de nuestros políticos y sindicatos», que son «culpables y cómplices de esta situación». «Parece que su objetivo es que desaparezcan los productos de calidad y cercanía», concluyen.

