El alcalde de Zamora, Francisco Guarido, atribuye a una venganza personal la querella presentada contra su persona, además de contra la viceinterventora del Ayuntamiento y el secretario del Consistorio, por parte del trabajador municipal que fue investigado en la vía penal por los sobrecostes que durante años se produjeron en el servicio de recogida de basuras de la ciudad. Para poner en contexto la historia hay que recordar que, entre los años 2011 y 2022, el Ayuntamiento de Zamora pagó a Zamora Limpia, según el informe de la viceinterventora, 9,7 millones de euros que no deberían haber salido de las arcas municipales. Buena parte de esta cantidad, unos siete millones de euros, obedecerían al pago de amortización de unos vehículos que, pagados durante una década, ya eran propiedad del Ayuntamiento.
Todas las facturas fueron originalmente firmadas por el mismo trabajador público que ahora presenta la querella. Sobre él pesaba una demanda penal que el juzgado ha archivado, cuestión que ahora motiva la querella presentada, entre otros, contra el alcalde. «Es una denuncia temeraria, falsa, que tiene como único fin desprestigiarme, a mí y a mi acción política», ha apuntado hoy el alcalde de la ciudad, que ha señalado «la incapacidad total y absoluta del trabajador municipal que no supo responder a su trabajo», ni a la hora de redactar unos nuevos pliegos para sacar a licitación un nuevo contrato ni a la hora de controlar el pago de facturas.
La denuncia presentada ahora acusa a Guarido y a los funcionarios municipales de prevaricación administrativa y malversación porque sus firmas aparecen también en las facturas abonadas de forma supuestamente indebida a Zamora Limpia. Una mera formalidad, explica el alcalde, «porque si el responsable del contrato», que era el funcionario, «determina que está todo bien», las firmas posteriores se estampan fiándose de la legalidad y corrección de la primera. El denunciante asegura además que él, personal laboral y no funcionario, no debería haber tenido atribuciones para rubricar el pago de las facturas, algo que el alcalde califica de «absurdo». «Él era el responsable del servicio, había un decreto que le hacía directamente responsable firmado por Antonio Vázquez», alcalde de Zamora cuando echó a andar el contrato. «El informe de adjudicación a Zamora Limpia lo firmó él, es la máxima responsabilidad del contrato. Decir que no era su cometido firmar las facturas es absurdo porque, además, la ley le atribuye esas funciones», ha insistido el alcalde.
Cabe señalar, además, que aunque la vía penal iniciada por el Ayuntamiento contra el funcionario se ha cerrado, la Contencioso-Administrativa sigue abierta. «Ahora Zamora Limpia tendrá que presentar alegaciones» porque el Consistorio sigue reclamando esos 9,7 millones de euros que supuestamente se sobrepagaron. «Esta denuncia es un acto de pura venganza por personas que se sienten afectadas», pero lo cierto, insiste Guarido, «es que el Ayuntamiento tuvo una pérdida patrimonial» relevante. «Es un intento de menoscabar mi imagen, pero no hemos llegado a esta situación para que resulte creíble» que los responsables de las facturas pagadas de manera indebida eran «el alcalde, la viceinterventora y el secretario municipal».
Guarido ha recordado además que durante su trayectoria política ha tenido ya seis querellas en los juzgados, dos denuncias por supuesto delito electoral y tres por acoso laboral, todas archivadas o zanjadas en favor de los intereses del alcalde. El regidor municipal se ha detenido en dos de ellas, una por publicar el Plan de Urbanismo en la revista de Izquierda Unida, «Tu ciudad y provincia», cuando Rosa Valdeón era alcaldesa; y otra presentada por Ángel Macías al hilo de las reiteradas denuncias públicas de Guarido por la cuestión del edificio municipal. «Me da igual las denuncias que se puedan presentar, soy inflexible en la lucha contra la corrupción», ha concluido Guarido.
