Carlos Fernández Carriedo ha dejado entrever en Zamora un futuro, relativamente cercano según se puede desprender de su intervención, en el que la provincia sea receptora de las ayudas fiscales que reciben otras provincias como Soria, Teruel o Cuenca. Unas ayudas de las que Zamora está excluida por tener, en conjunto, más de 12,5 habitantes por kilómetro cuadrado, el límite establecido para acceder a ella.
«Europa empieza ahora a tener en cuenta la idea» de que haya territorios que, aunque formen parte de una provincia con mayor densidad de población, reciban estas ayudas. Es el caso de Zamora, donde los ciudadanos se concentran mayoritariamente en tres grandes núcleos dejando vacío buena parte del territorio. «Zamora no cumple en términos de densidad pero tiene unos problemas demográficos evidentes. Si en esta nueva etapa somos capaces de convencer a Europa de aplicar este criterio, será una legislatura bien aprovechada», zanja Fernández Carriedo.
El consejero ha participado en un acto relacionado con el empleo programado por el PP de Zamora con motivo de la campaña de las elecciones del domingo y pide, por lo demás, el voto para los populares para que «haya políticas claras que beneficien a Zamora y que tengan que ver con el apoyo a la ganadería, a la agricultura y al crecimiento de las zonas rurales».
Los zamoranos, continúa Carriedo, «deben mandar un mensaje muy claro a Europa, decir que apostamos por un camino de igualdad y de democracia». En esta línea, el consejero apostilla que «no se puede construir Europa sin las zonas fronterizas, sin las zonas con problemas demográficos. Si lanzamos este mensaje, Zamora va a ser de las zonas más beneficiadas. Si queremos que Europa nos ayude debemos comenzar ayudándonos nosotros mismos», concluye el consejero.
