Recogimiento. Túnicas franciscanas. Luz de las teas. Jerusalem. La noche del Lunes Santo en Zamora tiene muchas características peculiares. Muchas referencias. Y todas llevan a la Hermandad del Santísimo Cristo de la Buena Muerte, que este año celebra su cincuenta aniversario por las calles de Zamora. Las angostas calles por las discurre la hermandad influyen de forma decidida en su personalidad.
Las imágenes
El Cristo de la Buena Muerte es la única imagen de la procesión. Data del siglo XIX. Está tallado por Gaspar Becerra. La imagen no es portada en mesa, como es tradicional, y sí en unas sencillas andas que permiten que el Cristo sea llevado por ocho hermanos en un plano inclinado de unos treinta grados.
Los datos
La Buena Muerte cumple ahora 50 años, aunque desfiló por primera vez en la Semana Santa de 1975. Los hermanos visten túnica y cogulla de estameña blanca, faja de arpillera ceñida a la cintura y sandalias franciscanas. Portan teas. Hay unos 350 cofrades.
El momento clave
El momento clave se vive en la plaza de Santa Lucía con el canto del «Jerusalem, Jerusalem» por parte del coro de la hermandad en honor al Cristo de la Buena Muerte. Se trata de una composición obra del zamorano Miguel Manzano.
Recorrido
A las 00:00 horas de la noche se inicia el desfile procesional en la Iglesia de San Vicente Mártir, para continuar por la calle de San Vicente, plaza del Fresco, calle de Mariano Benlliure, Plaza Mayor, Balborraz, Zapatería, plaza de Santa Lucía, donde el Coro de la Hermandad entonará el Jerusalem, Jerusalem en honor del Santísimo Cristo de la Buena Muerte, para seguir por cuesta de San Cipriano, Chimeneas, Doncellas, Moreno, Damas, Hospital, Plaza Santa María la Nueva, Motín de la Trucha, Ronda de Santa María la Nueva, arco de Doña Urraca, plaza de la Leña, Ramón Álvarez, Plaza Mayor, Mariano Benlliure y plaza del Fresco, para retornar al templo de salida.
