El Ayutantamiento de Zamora contratará «en breve plazo» la redacción del proyecto de reforma de Mercazamora, que buscará una renovación del espacio para que sea, explica el concejal de Promoción Económica, David Gago, más «versátil y atractivo» para emprendedores y empresas. El Consistorio ha venido trabajando en este proyecto «de forma interna», asegura Gago, en los últimos meses, desde que se presentaran las líneas maestras hace ya un año. «Hay una hoja de ruta calculada y la previsión es que este año» los trabajos empiecen a tener un horizonte claro, explica el edil.
Gago, preguntado por esta cuestión al hilo de las críticas al estado de Mercazamora que este sábado ha vuelto a poner sobre la mesa Ahora Decide (que denuncia el mal estado general de la infraestructura y pide avances inmediatos) explica que los «esfuerzos» de la Concejalía están ahora centrados en dar el impulso definitivo a las obras del Mercado de Abastos, para las cuales se ha presentado un modificado que ya se está tramitando. «Trabajamos con el Mercazamora en mente, pero nadie puede pretender que se resuelvan en dos años proyectos que llevan décadas parados», apunta el edil.

Sea como fuere, la idea general es que el Mercazamora actúe en una doble vertiente. Por un lado, seguirá dando servicio a los empresarios que están allí establecidos y que tienen su punto de trabajo continuo en la infraestructura. Pero el Ayuntamiento ha detectado que este puede ser también un buen lugar para aquellas empresas que echan a andar o para las que necesitan naves o espacios en la capital durante periodos determinados del año, y no de continuo (una empresa de recogida de fruta, por ejemplo, que necesitaría espacios en temporada y no en invierno).
El formato será el que en otras ciudades se ha dado en llamar de «naves-nido» y para gestionarlo será necesario un convenio con alguna organización empresarial. El funcionamiento es parecido al que instituciones como la Cámara de Comercio llevan a cabo en su vivero de empresas, locales de fácil acceso, económicos, útiles para que las empresas echen a andar sin gastar recursos y que vuelven a estar disponibles de manera inmediata cuando quedan vacíos. Optar por la fórmula tradicional (pliego de condiciones, empresas que se postulan…) haría que los espacios no fueses atractivos, por la gran cantidad de trámites y lo complicado del proceso, para empresas que requieran los espacios para temporadas concretas del año, razonan desde el Ayuntamiento de Zamora.
