Los días grandes de la Semana Santa llenaron la ciudad de Zamora hasta el límite, pero fuera de allí, en los pueblos de la provincia, se vivió un agosto en miniatura. Y no solo por el sol. Las comarcas disfrutaron de escenas de casas abiertas, muchachos en bicicleta, entornos de las localidades llenos de paseantes o bares y tiendas donde corría la moneda. Nada que ver con los meses de la Zamora mínima, con la crudeza de enero y febrero visible en las cajas de los negocios y en el aspecto de las calles.
Esos días de ajetreo pasaron, pero algo queda. O más bien alguien. Pasada la Semana Santa, el incremento de las horas de sol, la mejoría progresiva del tiempo y el aumento consiguiente de la posibilidad de organizar actividades al aire libre – ya sea vinculadas a la horticultura o a otras aficiones menos afanosas – deja en los pueblos a un puñado de gente que tiene su residencia habitual en las ciudades.
Muchos son jubilados, claro, o gente con flexibilidad para organizarse a nivel laboral. También los hay que aprovechan la cercanía de sus localidades con la ciudad para mantener su rutina laboral mientras pasan las horas de ocio en el hogar del pueblo. El caso es que, de aquí en adelante, la tendencia atrayente de las comarcas no deja de aumentar hasta el punto álgido de agosto.
El Instituto Nacional de Estadística ofrece algunos datos que permiten entender estos movimientos. De forma más precisa, eso sí, cuando se abordan los que se producen dentro de la propia provincia. Baste un dato genérico de fuera para apoyar las cifras que vendrán a continuación: hay 370.000 personas residentes en la Comunidad de Madrid que pasan más de dos meses al año en una segunda vivienda fuera de su región. Un puñado se lo queda Zamora, pero el INE no llega a tanto.
Lo que sí se puede saber con más tino es que 9.563 residentes en la provincia de Zamora pasan más de 60 días al año en una segunda vivienda que se ubica en otro municipio zamorano. Otros 3.534 se mudan a esa casa secundaria entre uno y dos meses; 1.235 más, entre quince días y un mes; y 1.279 se trasladan menos de dos semanas.
En total, 15.612 de los 26.652 zamoranos que tienen una segunda residencia la poseen en otro municipio de la propia provincia. Aquí no se incluyen, claro, aquellas personas que se mudan a una casa familiar en la que disponen de espacio suficiente, pero que no les pertenece. Es decir, uno de cada seis vecinos de Zamora cuenta con una segunda casa, pero a esa gente hay que sumar a la que utiliza de manera cómoda un hogar familiar de sus padres o de otros familiares.
Aclarado esto, también cabe apuntar aquí que hay 2.806 zamoranos que tienen una segunda vivienda en el propio municipio en el que viven. Y, de ellos, 1.052, se mudan más de dos meses al año a ese hogar. Lo más habitual, por un cambio de la temporada de invierno a la de verano que también se suele ejecutar a partir de estas fechas.
Otras segundas residencias
Por otro lado, hay también 3.756 zamoranos con una segunda residencia en otra provincia de Castilla y León, 4.208 que disponen de una casa en otra comunidad y 270 que disfrutan de esa alternativa en el extranjero.
