Un poco de discusión por los planeamientos urbanísticos, algo de disputa sin mucha inquina por los bomberos y alguna mención a la gestión en el Ayuntamiento de Zamora, que nunca falta. Por ahí han ido los caminos del Pleno ordinario de abril en la Diputación, una sesión corta, sin mucho contenido y que se ha resuelto en menos de una hora. Lo previsto.
La parte central de la discusión, la de los planeamientos urbanísticos, ha venido al hilo de la aprobación de las bases reguladoras para subvencionar la redacción de estos documentos a los ayuntamientos. La portavoz de Izquierda Unida, Laura Rivera, ha lamentado que el dinero consignado solo dé para dos municipios – más otros dos opcionales – y ha criticado la existencia de «muchísimos requisitos» para concurrir.
A su vera, Sandra Veleda, del PSOE, ha incidido en la dotación: «Es una cuantía muy escasa», ha recalcado. A las dos les ha respondido Natalia Ucero, del PP, que ha recordado que las bases ya se modificaron el año pasado y que contemplan la concurrencia de un número suficiente de municipios. Ahí, el matiz del presidente, Javier Faúndez, ha servido para aclarar un poco el asunto.
El mandatario ha apuntado que estas normas son obligatorias para los municipios de más de 500 vecinos. Solo tres de esos ayuntamientos en la provincia siguen sin tener el documento. En realidad, cuatro, pero Morales de Rey ya lo tiene en fase de redacción. Faúndez ha dado ese dato y ha anunciado que, para 2027, habrá una partida para actualizar las normas que se hayan podido quedar obsoletas.
Hasta ahí ese asunto, aunque la moción posterior de Izquierda Unida ha permitido abundar otro poco. Cosa menor. Tampoco ha dado para mucho el debate sobre la modificación de crédito relacionada con los bomberos, que el año que viene ya serán de la Diputación y no del consorcio. «Si lo hace hasta le vamos a aplaudir. O le traemos un botijo», ha deslizado Rivera, tras subrayar que al PP no le ha quedado más remedio que hacer esto.
Faúndez ha replicado que todo estaba hecho el año pasado hasta que se frustró por causas ajenas al equipo de Gobierno y ha destacado el trabajo llevado a cabo por esa vía. «Mientras, usted en el Ayuntamiento tiene un gallinero montado tremendamente importante con el personal», le ha espetado el alistano a Rivera, que ha optado por no entrar mucho al juego. El Pleno ha acabado con las aguas en su cauce. Y también sin representante de Vox, por cierto. La formación sigue sin tener voz en la corporación desde el accidente de David García Montes, que ni se reincorpora ni renuncia. Y ya van 19 meses.
